Salud
La Razón

Botiquín para viajeras

Es un mito que te hagas sí o sí con un botiquín en estas fechas: si tus vacaciones transcurren en un destino cercano y bien comunicado es más que probable que ni te plantees meterlo en la maleta

Si sufres de una enfermedad crónica o tienes problemas con la alergia: deberás llevar siempre a buen recaudo tus medicinas e informarte de las condiciones si vuelas en avión.

PROTECTOR SOLAR. No seas agarrada con este producto: renuévalo si lo compraste el año anterior y lleva contigo una cantidad suficiente para aplicártelo sin recato.

REPELENTES DE INSECTOS. Serán mano de santo sobre todo para los más pequeños, que en estas fechas sienten los mosquitos al acecho.

ANTIÁCIDOS. La rutina alimentaria puede desbaratarse en esta época, cuando nos lanzamos a heladitos, granizados y algún que otro brebaje etílico en las noches de estío. No está de más hacerte con un medicamento para mitigar, cuando aparezcan, una mala digestión o ardor de estómago.

ANTIHISTAMÍNICOS. Sobre todo las que padecen de alergia, no tienen que olvidar su medicación al ir de viaje. Hay que llevarla siempre encima, ya que, por ejemplo, en el caso de alergias alimentarias, los síntomas se suceden muy rápido uno tras otro y podría darse una bajada de tensión.

APÓSITOS. Tiritas, vendas, esparadrapo... te pueden hacer un favor cuando tras la caminata te acucian las sandalias o los niños tienen una pequeña herida.

SUERO FISIOLÓGICO. Esta solución salina te servirá para refrescar los ojos, limpiar pequeñas heridas o quemaduras e incluso para hacer lavados nasales a cualquier miembro de la familia que lo necesite.

ANTICONCEPTIVOS. Puedes encontrarlos casi en cualquier destino, pero incluir preservativos en el botiquín te ayudará en caso de urgencia.

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