Cirugía
Pilar Pérez

«Los alargamientos óseos con clavos electromagnéticos son una revolución»

Dr. José Lirola / Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología pediátrica Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla

-¿Cuáles y cómo son los casos típicos que llegan a su consulta tras un diagnóstico (desde atención primaria por un pediatra)?

Bueno llegan casos de todo tipo, desde pacientes sin una patología real que solicitan revisión para comprobar que «todo está bien» hasta pacientes con raras patologías congénitas como escoliosis de aparición precoz. No obstante, mi consulta está bastante focalizada en el miembro inferior pediátrico (problemas de caderas, rodillas y pies en pacientes de 0 a 18 años).

-¿Cuáles son las principales correcciones óseas que se ven en la edad pediátrica?

Desde un punto de vista óseo, las más frecuentes son las discrepancias de longitud de los miembros inferiores (igualar los dos miembros cuando uno es más largo que otro) y las deformidades transversales y coronales de los mismos (piernas en X, tobillos valgos, caminar metiendo las puntas de los pies...). También son muy frecuentes las deformidades raquídeas como la escoliosis y que, en muchos casos, requieren una corrección quirúrgica.

-¿Qué tipo de intervención suelen requerir estas alteraciones?

El abordaje es distinto en cada caso. Afortunadamente en la edad pediátrica podemos hacer correcciones de muchas deformidades mediante crecimiento guiado. Me explico: tenemos uno o varios huesos que tiene una deformidad que puede provocar dolor y/o discapacidad, pues bien, podemos utilizar el potencial del crecimiento que queda al hueso para guiarlo hasta la forma correcta que debe tener. Como novedad de los últimos años, en los casos de alargamiento de miembros una vez terminado el crecimiento, podemos usar el sistema de alargamiento óseo con clavo electromagnético, un dispositivo que permite alargar hasta ocho cm sin tener que llevar los fijadores externos. Está siendo una revolución en estos casos a nivel mundial. Por otro lado, en los pacientes con escoliosis de inicio temprano a los que aún no se les puede realizar una cirugía definitiva de fusión raquídea, se pueden usar los tallos de crecimiento electromagnéticos en los que controlamos el crecimiento de la columna sin intervenciones repetidas.

-Muchas cirugías proceden de malformaciones provocadas por patologías minoritarias, ¿cierto?

Sí. Hay deformidades congénitas como el defecto femoral focal proximal o las hemimelias de tibia o peroné que son poco frecuentes y que requieren múltiples cirugías a lo largo de la infancia y adolescencia.

-¿Cuál es el porcentaje de casos en los que la cirugía es el tratamiento único y cuáles en los que se necesitan muchas más intervenciones médicas (además de la cirugía)?

La cirugía en ningún caso es el único tratamiento. Si bien es cierto que la cirugía soluciona problemas y corrige deformidades que no se pueden conseguir con otros métodos no quirúrgicos, todo paciente debe tener una atención médica global que se encargue de los múltiples aspectos que rodean las operaciones, desde el estudio preanestésico hasta el control de la ansiedad o inquietud que pudiera provocar el tener que someterse a una intervención. Así que el 100% de los casos requiere un abordaje integral completo desde el punto de vista médico, y en los que la cirugía es un acto más.

-¿Cuáles son los casos más complejos a los que se enfrentan?

En cuanto a la dificultad desde el punto de vista quirúrgico, los más complejos son aquellos con luxación de cadera o displasia de cadera en la adolescencia, los que tienen secuelas importantes de la enfermedad de Perthes, los niños con enfermedades neurológicas de base como la parálisis cerebral infantil con deformidades complejas en los miembros inferiores, las discrepancias de longitud de las piernas mayores a entre ocho y 10 centímetros (por suerte muy pocos), las secuelas de epifisiolisis femoral proximal, las hemimelias y defecto femoral focal proximal.

-¿Qué tipo de abordaje requieren?

Cada paciente requiere un estudio detallado del caso, con una meticulosa planificación preoperatoria y explicación a los padres de los objetivos de la cirugía. En estas ocasiones son cirugías complejas (y largas habitualmente) que realizamos todo el equipo de Traumatología Pedíátirca de Quirónsalud Sagrado Corazón-Orthopediatrica.

-¿Cómo es el tiempo de rehabilitación que requieren los pequeños?

La rehabilitación es muy importante y va siempre de la mano de la cirugía en el campo de la Traumatología Infantil. Muchos de estos niños pasan largos períodos de su infancia con sus fisioterapeutas y establecen con ellos una relación personal de amistad increíble. Siempre digo que la fisioterapia es imprescindible.

-Y, ¿cómo lo llevan?

En cuanto al tiempo que me pregunta, suele ser duro. No es fácil tener que acudir a diario al gimnasio mientras tus amigos se van a jugar. Por esto necesitamos espacios de rehabilitación infantil donde todo esté enfocado a los niños, y vean su rehabilitación más como un juego. Es importantísimo también el uso de la piscina en este tiempo (con determinadas excepciones), ya que suele aportar un gran valor el hecho de hacer movilizaciones articulares y potenciación muscular en descarga. No obstante, no hay demasiados sitios en los que se pueda realizar con la estricta supervisión de un fisioterapeuta especializado en pediatría.

-¿Suelen ser habituales las reintervenciones en este tipo de cirugías?

Las reintervenciones son frecuentes en nuestro campo, ya que solemos usar implantes (placas, tornillos, clavos...) que hay que retirar en algún momento posterior a la cirugía inicial. Lo que no son frecuentes son las reintervenciones por complicaciones, pero sí para retirar el material implantado.

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