Conciertos
La Razón

Granada, un adiós y una bienvenida

Durante las próximas semanas realizaré un repaso a la situación de algunas de las más importantes instituciones musicales, analizando sus fortalezas y sus debilidades. Hace siete días comentaba el Monumental problema de la Orquesta de la RTVE, surgido en pleno verano. En pleno verano se produjo también el cambio en la dirección del Festival de Granada, uno de los dos más veteranos. Al final de una etapa conviene hacer balance de lo realizado y listar expectativas. Con la famosa sinfonía de Haydn, Diego Martínez se despidió con una gran sutileza y elegancia. El próximo año será la pompa y boato de otras sinfonías las que lleguen con el ya internacional director de orquesta Pablo Heras-Casado. En lo que respecta a los aspectos económicos, tras cinco años de gestión y con traumática bajada de presupuesto, Martínez cerró el 2016 con un superávit de 74.000 euros, cifra que deja al Festival como uno de los pocos de España que puede presumir de no tener deudas. Para llegar a estas cifras positivas sin que Festival bajara su calidad, el ya ex-director se pasó estos cinco años buscando patrocinios, tanto públicos como privados... y lo consiguió. En lo que respecta a 2017, la organización puso a la venta un aforo total de 27.069 localidades de las que se ocuparon 25.457, lo que ha supuesto una afluencia de público de un 94%. La recaudación total de taquilla del Festival este año ascendió así a 916.079 euros, todo un record. Del total de los 29 espectáculos, 21 alcanzaron el 100% de ocupación; 4 se situaron por encima del 80%, y los 4 restantes entre el 75% y 85%. El programa del Festival contemplaba en total 107 actividades a lo largo de 27 días si se suman los eventos complementarios del Festival Exterior (FEX), gratuitos en calles y plazas de Granada, y los Cursos Manuel de Falla, junto a otras actividades que en total registran una cifra final de 56.728 espectadores. Entre los directores de orquesta visitantes estuvieron Zubin Mehta, Rattle, Pons, Pablo Heras-Casado, Afkhan, Christie y Víctor Pablo Pérez. El pasado 11 de julio, el que será el próximo director del Festival cerraba el ciclo sinfónico con la Philharmonia Orchestra. Ahora vuelve con la cartera de director. Su predecesor en el cargo ha tenido para él palabras gratas: «Le deseo lo mejor a Heras-Casado porque su éxito será el éxito del Festival de Granada». Las luces de los atriles se apagaron, pero la música y el trabajo bien hecho sigue resonando. Heras-Casado se encuentra con una base sólida y saneada. Es granadino y tiene ilusiones y ganas. Me consta que también ideas, pero habrá de dedicar un tiempo retrayéndolo de su plena carrera internacional. Hay un aspecto que su consejo rector deberá vigilar: que el peso de su agencia de conciertos
–HarrisonParrott– no monopolice el festival. Es mal que, sabemos bien, ha enfermado muchas instituciones.

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