Moto GP
José Manuel Martín

Rossi: En tu fiesta me colé

El piloto italiano se subirá a su moto 22 días después de haber sufrido una fractura de tibia y peroné con desplazamiento

El gran ausente se convirtió casi por arte de magia en el hombre del día. Así es Valentino. Lo que iba a ser un fin de semana sin él ha pasado a ser el de su recuperación milagrosa y su vuelta a la acción sólo 21 días después de una fractura de tibia y peroné. Muy poco tiempo para cualquiera, pero suficiente para un piloto. «De esta gente ya no me sorprende nada», reconocía el doctor Ángel Charte, que declaró «apto» al italiano para el Gran Premio de Aragón. Ni el propio Rossi esperaba estar en Alcañiz, o al menos eso dice, aunque también admite que su vuelta no es porque todavía se sienta vivo en la lucha por el Mundial, y eso no se lo cree nadie.

En el parking donde se alinean los «motorhome» de los pilotos de MotoGP estaba perfectamente situada «la casa cuarenta y seis», a donde llegó «Vale» con la pierna derecha vendada hasta más arriba de la rodilla y una muleta en la mano izquierda que le servía únicamente como ligero apoyo. Desde su vivienda móvil hasta el centro médico fue en scooter, conducida por él mismo mientras uno de sus asistentes le sujetaba la muleta en el asiento del pasajero. Se bajó de la pequeña moto con facilidad y sólo necesitó ayuda para ponerle el caballete. El protocolo de ejercicios que el reglamento incluye para comprobar que la articulación tiene la fuerza y la elasticidad suficientes lo pasó sin problemas, algo que Valentino ya intuía. «Por mi experiencia, tengo claro que depende mucho del tipo de fractura. Por ejemplo, la otra vez, después de 20 días, no lo habría hecho. Me costaba trabajo tener la pierna para abajo, se me hinchaba. Hay cosas que tienes bien cuando estás tranquilo en casa y en moto te molestan. También, la medicina ha mejorado. Siete años después, me he encontrado mucho mejor», reconocía.

Van der... ¿qué?

Yamaha ya había designado hasta un sustituto para su estrella en Motorland: Michael van der Mark, que va a tener que esperar una nueva oportunidad para subirse a la M1. «Es como si te ofrecen un caramelo y luego te lo quitan», comentaba Viñales respecto al anti héroe del día. Un joven piloto que compite con Yamaha en Superbikes y que, se suponía, iba a disfrutar del fin de semana de su vida al ser el compañero de Maverick mientras Valentino lo veía desde Italia por la tele.

«Es muy importante la cabeza y la motivación. No quería estar más tiempo sin subirme a la moto, y creo que es la mejor manera de estar al cien por cien cuanto antes, que es de lo que se trata», aclaraba Rossi, que acaparó las siete primeras preguntas de la conferencia de prensa previa. Son Márquez, Dovizioso y Maverick los que más cerca están del Mundial, pero «Il dottore» es «Il dottore» y días como el de ayer demuestran que lo sigue siendo. Su imán mediático es incuestionable. La parte trasera de su box, siempre rodeado de una marea amarilla de fans en busca de ver un segundo a su ídolo, estuvo vacía en Misano, mientras los aficionados italianos buscaban en Dovizioso un sustitutivo a su pasión. Pero no es lo mismo, no puede serlo, por eso todos celebran la vuelta de «Vale»... o casi todos, porque Van der Mark se ha quedado compuesto y sin moto, y los candidatos al Mundial no se fían de Rossi ni con una sola pierna.

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