Relaciones internacionales
La Razón

Arabia Saudí se aleja de EE UU y compra misiles S-400 a Putin

Moscú trata de aprovechar el vacío dejado por Trump en Oriente Medio para aumentar su influencia y apuntalar el régimen de Asad

En una visita sin precedentes, el rey Salman de Arabia Saudí viajó ayer a Moscú para afianzar lazos en la lucha contra el Estado Islámico en Siria. Se trata de una visita histórica –la primera de un monarca saudí en casi un siglo– y también un inusual encuentro entre los líderes de Moscú y Riad, rivales en la guerra siria, pero, al mismo tiempo, grandes socios comerciales en la industria de los hidrocarburos.

Ambos mandatarios acordaron que en estos momentos la prioridad en la guerra siria debe ser mantener la integridad del país y la lucha contra el terrorismo. Putin se mostró «convencido» de que la visita «servirá de estímulo para el desarrollo de las relaciones bilaterales» y el rey Salman dijo sentirse «feliz» de estar en Rusia y expresó su voluntad de «fortalecer las relaciones en aras de la paz y seguridad, y el desarrollo de la economía mundial». «Nuestras relaciones se caracterizan por la coincidencia de posturas sobre muchos problemas regionales e internacionales», destacó el monarca.

Salman trató de alejarse de la imagen de su reino como un patrocinador del terrorismo, e incidió en que es un problema a erradicar si se pretende estabilizar algún día esta convulsa región en aras de «la paz, la seguridad y la economía global». Para ello consideró que su enemigo Irán debe dejar de inmiscuirse «en los asuntos internos de otros países» y también abandonar sus acciones desestabilizadoras. Y confió en contar para ello con la colaboración de Moscú.

Estas palabras fueron la antesala de un anuncio que puede levantar ampollas en Washington. Cuatro meses después de recibir en Riad al presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
y a modo de muestra concreta de cómo se están profundizando los vínculos, el jefe de la diplomacia rusa, Sergei Lavrov, dijo que Arabia Saudí había firmado un memorando de entendimiento sobre la compra de sistemas de defensa aérea S-400 de la compañía estatal de exportación de armas rusas. El importe de la operación está estimado en unos 2.500 millones de euros. También suscribieron otros acuerdos militares para producir armamento ruso en territorio saudí, incluido un contrato para fabricar el famoso fusil Kalashnikov A-103.

Putin y el rey Salman tuvieron una «conversación amistosa y sustancial basada en el deseo de Moscú y Riad de promover una cooperación mutuamente beneficiosa en todos los ámbitos», resumió Sergei Lavrov ante la Prensa. «Creemos que se han abierto nuevos horizontes para el desarrollo de nuestras relaciones que antes no habríamos podido imaginar», declaró su colega saudí, Adel al Yubeir. «Estamos seguros de que el futuro fortalecimiento de las relaciones entre Rusia y Arabia Saudí tendrá un impacto para fortalecer la estabilidad y la seguridad en la región y el mundo», agregó el jefe de la diplomacia saudí.

Lavrov avanzó que en los próximos meses se celebrarán reuniones binacionales para temas militares, comerciales y económicos. Entre otros, Riad y Moscú negocian un acuerdo para que Arabia Saudí adquiera activos de petróleo y gas en Rusia, profundizando así los lazos entre los dos mayores exportadores de energía del mundo. Según fuentes cercanas a las negociaciones, Salman estaría interesado en invertir en el operador petrolero más grande de Rusia, Eurasia Drilling y Novatek PJSC.

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