Un año de la victoria de Trump
Esther S. Sieteiglesias

El bastión liberal anti Trump

En Montclair (Nueva Jersey), la mayoría de sus vecinos son licenciados con ingresos por encima de la media. Todavía se percibe la decepción por la derrota de Hillary Clinton, pero ayer se tomaron su venganza.

Montclair sigue siendo un bastión demócrata. Al contrario que en los estados anteriores visitados por LA RAZÓN, aquí cuesta encontrar a un votante del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En esta localidad residencial de Nueva Jersey, con grandes viviendas unifamiliares que ya empiezan a decorar con elementos de Acción de Gracias, los simpatizantes de Trump brillan por su ausencia, pero todos recuerdan cómo vivieron, con estupefacción, la noticia aquel 8 de noviembre, cuando se dieron cuenta de que Hillary Clinton no era la 45 presidenta de Estados Unidos. Una decepción aún a flor de piel que se exacerba cada vez que el mandatario mete la pata o protagoniza un nuevo escándalo. Los vecinos, la mayoría liberales, recuerdan cómo hace justo un año en las paradas de autobús o en los letreros de las cafeterías se escribían todo tipo de consignas anti Trump, incluso había mujeres que gritaban que «él no era su presidente». Es importante resaltar que aquí el 95,4% de sus habitantes ha acabado el instituto y el 68,2% ha terminado una licenciatura o un máster. Además, en cada hogar entran de media 99.100 dólares (72.903 euros), una cantidad superior al resto del Estado.

Mucho más calmados se muestran ahora sus ciudadanos. Tim, una hora antes de conocerse la noticia, ya lo supo: «Cuando vi que Trump se iba a llevar Florida, le dije a mi mujer: ‘Va a salir Trump’. -‘Es imposible, menudo desastre, no me lo creo’, me comentaba ella. Y así fue», explica Tim a este diario. Sin embargo, confía en los «checks and balances». «No va a poder hacer todo lo que prometió, como se está demostrando. Este país no otorga todo el poder a una sola persona. Claro que no me gusta Trump, pero confío en nuestro sistema».

Ben llega tarde a un partido de Lacrosse en uno de los amplios parques de Montclair, de 38.000 habitantes. «Pienso que Trump no es apto para el puesto de presidente y me preocupa que pueda comenzar una guerra nuclear y cómo está gestionando la crisis con Corea del Norte. Dicho esto, creo que tenemos que asumir que ganó las elecciones de un país democrático y fuerte como es EE UU». Tanto Tim como Ben reconocen que Hillary Clinton, con tanto pasado y poco carisma, no era lo mejor que el Partido Demócrata podía ofrecer y también basan en eso la supuesta «lógica de la victoria de Trump». Tampoco les gustó lo dura que fue la campaña y lo polarizado que está el país.

El martes hubo elecciones locales y a gobernador en Nueva Jersey y los votantes, por una diferencia de más de 14 puntos, apoyaron a Phil Murphy, quien hizo una fortuna durante sus años en Goldman Sachs y fue el embajador de Barack Obama en Alemania. La «número dos» de Chris Christie, Kim Guadagno, centró su campaña en criticar la propuesta migratoria de Murphy, que en su opinión iba a convertir Nueva Jersey en un «Estado santuario» de protección a inmigrantes ilegales. Aunque lo cierto es que Christie, seguidor de Trump desde el principio, tiene muy baja aprobación (apenas un 14%, la cifra más baja desde que hay encuestas en Nueva Jersey) y Guadagno se ha visto terriblemente afectada por su negativa popularidad. Por tanto, sin Christie, Nueva Jersey se convierte en uno de los 17 Estados de EE UU en los que tanto el Ejecutivo como el Legislativo están en manos demócratas. Murphy logró un 56% y Guadagno el 42%, pero la victoria del demócrata en Montclair fue apabullante. Según datos preliminares del Comité Demócrata de la ciudad, el ex embajador logró 8.994 frente a los 994 votos de Guadagno. «Son las primeras elecciones importantes desde que Trump fue elegido. Hoy, Nueva Jersey ha lanzado un mensaje inconfundible a toda la nación: somos mejor que esto», indicó Murphy en su discurso de la victoria.

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