Unión Europea
La Razón

El discurso de May desbloquea las negociaciones del Brexit

La atmósfera ha cambiado. Ayer concluyó la cuarta ronda de negociaciones del Brexit en la capital comunitaria sin grandes progresos pero con menores tensiones. El discurso de la «premier» Theresa May en Florencia con un tono mucho más constructivo parece haber actuado como un bálsamo entre las dos delegaciones. En la rueda de prensa de hace un mes en Bruselas tras la tercera ronda, el representante británico, David Davis, parecía cómodo en la habitual flema del otro lado del Canal, mientras que el negociador jefe de la UE a duras penas podía ocultar su irritación. Ayer, el humor parecía mucho más relajado, y Bruselas considera que el discurso de May ha conseguido «desbloquear» la situación, pero insiste en que Londres aporte mayor claridad.

Formas aparte, la distancia entre los dos equipos negociadores continúa. Reino Unido se ha comprometido a introducir de manera directa en su ordenamiento jurídico el acuerdo de divorcio con la UE con los derechos de los ciudadanos europeos. Esto significa que, según este compromiso, serán los tribunales del otro lado del Canal de la Mancha los que interpretarán estas legislación y en caso de conflicto «tendrán en cuenta» la doctrina del Tribunal de Justicia de la UE. A pesar de los avances, Bruselas sigue insistiendo en que el alto tribunal europeo no sólo debe ser escuchado sino tener la última palabra. Barnier reconoció ayer que este punto sigue siendo un «escollo», a pesar de ciertos avances sobre los derechos de la seguridad social y el propósito británico de disminuir la burocracia y facilitar los trámites para aquellos ciudadanos comunitarios que ya disfrutan del estatus de residentes permanentes.

En el otro gran punto muerto, el relato se repite. Bruselas parece ligeramente aliviada con la promesa británica de asumir sus obligaciones en el actual periodo presupuestario hasta 2020, pero Reino Unido sigue sin aportar luz sobre qué partidas está dispuesto a asumir. Persiste la batalla sobre el orden de las negociaciones. En el Consejo del 19 y 20 de octubre, los 27 tendrán que decidir si avanzan en la próxima fase de las negociaciones, en la que se tratarían la relaciones comercial. Bruselas supedita este paso a que haya un acuerdo sobre el divorcio en todos los frentes: factura, derechos de los ciudadano y frontera del Ulster. Davis defendió que ya se ha avanzado «de forma considerable», pero Barnier cree que puede llevar semanas o meses.

Outbrain