Seguridad Social
La Razón

La región pierde 30.000 ocupados en julio y agosto

Los dos objetivos laborales de Susana Díaz para 2017 –tres millones de afiliados a la Seguridad Social y menos de 800.000 parados– se alejan

El principal objetivo laboral para 2017 expresado por la presidenta de la Junta es el de llegar a los tres millones de ocupados. Esta cifra la lleva repitiendo Susana Díaz desde la pasada primavera, cuando la economía estaba dando síntomas de fortaleza en la recuperación y el paro aceleró un ritmo sostenido de bajada que se encabalga a los tres últimos años. Fue en abril, en una sesión de control parlamentario en la que daba respuesta a los líderes de la oposición, cuando avanzó que las previsiones en materia de empleo eran «buenas» ya que era posible un crecimiento del 2,2 por ciento. La comunidad –dijo– estaba en disposición de llegar a los tres millones de ocupados en este ejercicio, consolidando una recuperación del 58 por ciento del empleo perdido durante la crisis. Sin embargo, este objetivo se está atascando. Agosto suele ser un mes malo para el empleo por la estacionalidad vinculada al turismo. Andalucía lo cerró con un aumento de 17.094 parados, hasta llegar a la cifra de 831.612. Un 2,10 por ciento más respecto a julio. Lo preocupante es que las afiliaciones a la Seguridad Social cayeron en más de 20.000 (concretamente 20.366) hasta situarse en 2.938.821. El objetivo de los tres millones está cerca, pero un poco más lejos.

Agosto, en cualquier caso, no ha sido el único mes en el que ha bajado el número de cotizantes a la Seguridad Social en Andalucía. Julio ya tuvo un comportamiento anómalo en términos laborales. El paro bajó –aunque menos de lo previsible, un 0,52 por ciento–. No obstante, lo más llamativo es que la región perdió casi 11.000 cotizantes a la Seguridad Social. Esto es, en los dos meses de temporada alta del turismo y teóricamente los mejores en cuanto a contrataciones, Andalucía ha perdido más de 30.000 cotizantes. Y conviene no perder de vista que septiembre es un mes adverso en términos laborales por el cierre definitivo de la temporada estival. Sólo lo palía en parte el inicio de algunas campañas agrícolas como la de la aceituna de mesa. Aún así, en septiembre del año pasado el desempleo creció en la región en más de 8.200 personas. Por tanto, el objetivo laboral de los tres millones de ocupados y menos de 800.000 parados tendrá que sustanciarse en el sprint final de los tres últimos meses del año.

No obstante, en términos interanuales la perspectiva es buena. Andalucía ha conseguido reducir el paro un 7,87 por ciento en los últimos doce meses (un 8,52 por ciento a nivel nacional), mientras que las afiliaciones han subido un 3,83 por ciento, hasta superar las 100.000.

Respecto al menos de agosto, el paro aumentó en todas las provincias. El mayor incremento lo registró Córdoba (3,28 por ciento), seguida de Almería (2,77). La provincia que mejor aguantó fue Huelva, en la que el aumento del paro fue de solo el 0,63 por ciento.

La estacionalidad se notó de forma clara en la radiografía por sectores. El paro aumentó sobre todo en servicios (15.545 personas), seguido de la construcción (3.127). Por el contrario, descendió en 3.753 personas en el sector agrario. Andalucía, diez años después de que se iniciara la crisis económica, sigue teniendo más de medio millón de parados en el sector servicios (527.166) y 86.515 vinculados al ladrillo, derivados fundamentalmente del pinchazo de la burbuja inmobiliaria.

Los sindicatos UGT y CC OO en Andalucía advirtieron ayer de «la precariedad laboral y el empobrecimiento» de los trabajadores en el verano y del «cacareado proceso de recuperación macroeconómica», al mismo tiempo que consideraron una «vergüenza» que el mayor aumento de paro en agosto se registre en el sector servicios.

Outbrain