Ayuntamiento de Madrid
La Razón

Luces para el Palacio de El Capricho

El Ayuntamiento recuperará la antigua residencia de los Duques de Osuna para convertirla en un museo sobre la Ilustración

El Palacio del Capricho, situado en el distrito de Barajas, al noreste de Madrid, tendrá una nueva vida a partir de marzo de 2018. De acuerdo con lo aprobado ayer por La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid, se convertirá un museo destinado a difundir los ideales del movimiento filosófico de la Ilustración y a dar a conocer la figura de María Josefa Alfonso-Pimentel, la IX duquesa de Osuna, una de las principales ilustradas españolas y mecenas de Goya y de otros artistas, escritores y científicos.

El proyecto cuenta con un presupuesto de ejecución ligeramente superior a los 4 millones de euros. Los trabajos rehabilitadores y museísticos para poner a punto el enclave palaciego comenzarán el 1 de marzo y el Consistorio prevé que se prolonguen durante, al menos, un año. El objetivo que busca el Ayuntamiento con la creación de este centro cultural es «poner en valor el valioso y singular elemento del patrimonio histórico de la ciudad» y «divulgar los valores ilustrados que ejemplarizó la duquesa, como el amor a la naturaleza, la música, la pintura y el teatro».

La aprobación del gasto para la rehabilitación del Palacio se produce más de un año después del concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento en el que el proyecto «Entre-luces», coordinado por los arquitectos Patricia Fernández y José Ramón Gámez, fue el vencedor.

Este plan propone, según explica el Ayuntamiento, la creación de «un gran espacio central de doble altura que dilata las dimensiones de la actual sala de países del Inmueble». La actuación arquitectónica sobre este espacio monumental trata de darle «un nuevo carácter dentro de la evolución histórica del palacio, pero dialogando con la estructura espacial y configuración existente», señalan desde Quarq, el estudio de arquitectos que coordinará los trabajos. Además, subrayan en el estudio, «el espacio de la Caja proyecta en su interior, en grandes dimensiones, las pinturas que la Duquesa de Osuna encargó en su día a Goya, y que se exponían en la Sala de Países; como si las dimensiones de la sala se hubieran dilatado ocupando este gran espacio en doble altura». En definitiva, se trata de «una posibilidad de diálogo con la Ilustración».

El Palacio del Capricho se construyó entre 1787 y 1798, como residencia de la villa de recreo de los IX duques de Osuna. Durante la Segunda República fue la sede del Estado Mayor del ejército republicano. Tras tres décadas de abandono fue adquirido por al Ayuntamiento en 1974 y desde entonces los gobiernos municipales se han embarcado en varios proyectos rehabilitadores. El último fue aprobado ayer.

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