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Málaga implanta el DNI canino

Ya son 6.900 las personas que han sometido a sus mascotas a la prueba de ADN que identifica su perfil genético y los ubica en el censo.

Bajo el lema, «yo soy malagueño y soy único», el Ayuntamiento de Málaga lanzó una iniciativa para que todos los perros del centro de la ciudad andaluza cuenten con un carné de identidad. ¿El objetivo? Crear un censo canino obligatorio basado en perfiles genéticos de ADN teniendo en cuenta la normativa nacional y andaluza sobre tenencia de animales.

El procedimiento para obtener el perfil genético de estos animales cuenta con la colaboración de veterinarios profesionales, quienes han advertido que los dueños de dichas mascotas están dejando para última hora la realización de la prueba, lo que está generando un problema de saturación en diversas clínicas veterinarias. «Ahora mismo, el último dato que tenemos es de 6.900 personas que han traído a sus animales para que lleven a cabo el análisis del perfil genético de estas mascotas. Aunque, ahora está habiendo un incremento de 100 personas diarias que vienen a realizar esta prueba», asegura el Oficial Mayor del Colegio de Veterinarios de Málaga que colabora en el desarrollo de esta ordenanza. Esta saturación se produce cuando el Ayuntamiento decide poner a disposición de los dueños con menos recursos económicos, pero con animales a su cargo, 6.400 vales sociales para que puedan realizar esta prueba sin problema.

Antaño, el único sistema válido para identificar de forma individual a los canes malagueños era el microchip, pero con esta prueba se abre una nueva posibilidad, la de sumar toda aquella información que el Ayuntamiento considere relevante, lo que hará que la aportación del dato de la huella genética o ADN del animal, facilite el control, aún más si cabe, y la protección de la población canina del municipio. «Esta ordenanza se pensó para proteger más y mejor a los animales. Aún siguen existiendo muchos desalmados que quitan el microchip a los perros con el objetivo de llevar a cabo prácticas ilegales, como la cría ilegal, maltrato animal o incluso su participación en peleas ilegales, y, por supuesto el abandono animal», asegura el veterinario andaluz. Málaga es un municipio que cuenta con 100.000 perros. El abandono de animales sigue siendo una práctica que está a la orden del día. Sin embargo, a través de esta prueba, podremos conocer quién está detrás de estas actividades ilegales. Aunque la mayor parte de los malagueños «piensan que esta ordenanza sale de un afán del Ayuntamiento por recaudar dinero –ya que, a través de esta prueba se pueden analizar los excrementos de los perros que los dueños no recogen de las calles para poder multar a los responsables–, en realidad no es así», afirma el oficial mayor.

Esta normativa da un ultimátum a los dueños de mascotas caninas, que tendrán hasta el próximo 31 de octubre para llevar a sus fieles amigos al veterinario que realice la extracción de sangre necesaria para determinar los 19 marcadores genéticos del can. Una prueba obligatoria fijada en 35 euros para que los perros censados en Málaga cuenten con la identificación de su perfil genético, además de llevar el ya conocido microchip. «Es algo que cumple el propio Ayuntamiento, el Centro Zoosanitario Municipal ha realizado la adopción de 18 perros que tienen su perfil genético analizado e inscrito en el registro municipal, junto a los datos de su microchip, asegura Raúl Jiménez, concejal de Sostenibilidad Medioambiental.

La prueba que se hace con el objetivo de «proteger a los animales», tal y como afirma el veterinario, consiste en una extracción de 3 milímetros de sangre del animal. «Esto se guarda en una cadena de custodia, se manda al laboratorio y de ahí lo que sacamos son los 19 marcadores del animal, es decir, su perfil genético». Esta información acaba en una base de datos en donde todos los animales del municipio quedan registrados y censados.

«Esta prueba no es el único elemento de identificación de los canes, se trata de un complemento, es decir, existe el microchip, que siempre se ha utilizado, sin embargo, siguen existiendo muchos animales sin identificar. A través de esta ordenanza lo que conseguimos es tener más control sobre la identidad de estos animales».

Finalmente, dicho perfil se anotará en una tarjeta de identidad que deberá portar el dueño del perro, a quien además, se le facilitará una chapa para colocar en el collar a la mascota, lo que permitirá comprobar que se ha realizado la prueba.

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