Un cerebro tecnológico sólo para renovables

Está situado en Navarra y todo en él es grande. Desde aquí salen las órdenes que gestionan la producción de parques eólicos, hidroeléctricos, fotovoltaicos, etc. de los cinco continentes para hacerla coincidir con la demanda eléctrica en tiempo real. Se llama Cecoer y ha sido pionero en permitir la prestación de servicios de ajuste del sistema a la tecnología renovable

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E.M.R.  Madrid.

Tiempo de lectura 5 min.

19 de junio de 2017. 17:38h

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Desde que se registró como centro de control de generación en 2007 ante Red Eléctrica de España (REE), el Cecoer o Centro de Control de Energías Renovables de Acciona se ha convertido en el mayor cerebro tecnológico de España, y uno de los mayores del mundo, dedicado en exclusiva a las energías renovables. Situado en Navarra, todo en él tiene proporciones gigantes. En su pantalla o videowall de 11 m2 (un sistema interactivo y multimedia de ayuda a la operación, compuesto por 12 cubos de retroproyección de tecnología LED de 70 pulgadas) se proyectan cada uno de los datos de producción que gestiona la compañía en todo el mundo en tiempo real; eso son más de 400 instalaciones renovables propiedad de Acciona o de terceros en 18 países.

Alrededor de 20 servidores y más de cien equipos informáticos acumulan y analizan millones de datos de generación eléctrica y realizan, además de labores de mantenimiento, las predicciones sobre las necesidades de la demanda de las próximas horas de los diferentes operadores eléctricos nacionales (en el caso español REE). A partir de modelos propios, el centro envía a REE más de 3.000 programaciones de producción anuales. «El videowall nos permite visualizar y detectar incidencias de forma rápida. Es un sistema diseñado para estar ininterrumpidamente operativo durante 12-14 años», explica Santxo Laspalas, director de Control de Operaciones de Acciona Energía. Además, un total de 70 personas se encargan de gestionar exactamente 12.883 MW de energía renovables. De ellos, 294 son parques eólicos –es decir, que desde aquí se controlan 7.892 aerogeneradores las 24 horas del día– lo que hace un total de 11.172 MW y un 80% del volumen de gestión. También están integradas 80 centrales hidroeléctricas (929 MW), 24 instalaciones fotovoltaicas (404 MW), seis plantas termosolares (341 MW), cinco de biomasa (64 MW) y 268 subestaciones de transformación que elevan la tensión de la energía generada para inyectarla en la red de transporte.

Hasta aquí llegan 24 horas al día y 365 días al año los datos de cada una de las instalaciones. «Hay unos 150 sensores de cada elemento generador, incluyendo sensores térmicos y mecánicos, de variables eléctricas, de vibraciones, de velocidades de componentes y de variables meteorológicas que nos permiten conocer los condicionantes meteorológicos en cada momento. Asimismo, se monitorizan las cargas que soportan las líneas de evacuación y el estado topológico de la red de evacuación eléctrica», continúa Laspalas. De esta forma, REE puede calcular la producción eléctrica que puede integrarse al sistema en cada momento sin merma de la seguridad.

Esa es, sin duda, la tarea principal de este centro: programar la producción eléctrica, de manera que se de respuesta inmediata y con energía renovable a las necesidades de la demanda que se prevén cada día para las siguientes 24 horas. Eso se consigue con modelos de predicción de viento, agua y radiación solar que permite un altísimo grado de fiabilidad en la programación de venta de la energía y reduce las posibilidades de que se produzcan desvíos sobre la producción real. «Existen dos vías de comunicación (principal y respaldo) con cada uno de los activos, a través de las cuales se registran y almacenan en el centro de control todas las variables necesarias para la correcta operación y explotación de los activos. Una vez registrados en el Centro de Procesamiento de Datos principal y de respaldo son enviados a REE a través de canales dedicados y redundantes a sus dos centros de control (Cecoel y Cecore). Este proceso es inmediato y no existe prácticamente decalaje entre la generación del dato y el envío a REE», detalla Laspalas.

Con control remoto

Gracias a este centro, Acciona se ha convertido desde 2016 en pionera dentro del sector renovable en cuanto a la prestación de servicios de ajuste del sistema (concretamente 2.000 MW en eólica y 350 MW en hidroeléctrica). Estos servicios, que gestiona REE, sirven para garantizar el constante equilibrio entre la generación y la demanda de energía, por lo que son retribuidos. Un campo que hasta pocas semanas antes estaba reservado únicamente a las energía convencionales. «La publicación de la Resolución de 18 de diciembre de 2015 de la Secretaría de Estado de Energía abrió la puerta a la participación de las renovables en servicios de ajuste. A nivel tecnológico la eólica estaba preparada muchos años antes, pero entiendo que estos cambios y procedimientos llevan su tiempo. Desde Cecoer hemos conseguido trasladar al Operador del Sistema (REE) la confianza y seguridad de que podemos prestar dicho servicio en igualdad de condiciones de seguridad, agilidad y precisión que cualquier otro generador convencional», matiza el director.

El Cecoer, explica Acciona, se ha transformado de esta manera en la demostración palpable de que mediante una gestión profesional, tecnificada y llevada a cabo por expertos, es absolutamente posible la integración segura, fiable y predecible de la producción de origen renovable en las redes eléctricas.

Por otro lado, el Cecoer es fundamental para el mantenimiento, ya que registra y analiza la información que recibe para después mandar hasta 345.000 órdenes de trabajo y 300.000 movimientos de material cada año. Pero es que, además, estas instalaciones no sólo están ubicadas en la Península; desde Cecoer se gestiona infraestructura de los cinco continentes y de 18 países. De hecho, gracias a esta herramienta se resuelven de forma remota el 60% de las incidencias y hay que tener en cuenta que hasta aquí llegan al año unas 500.000 alertas de todo tipo. «Cada activo, por su ubicación dentro de la red eléctrica correspondiente, es controlado por un operador del sistema eléctrico. Habitualmente existe un operador del sistema en cada país, pero no siempre es así, y de hecho hay países con diferentes operadores. Cada uno de ellos tiene sus propias normas o códigos de red que han de ser cumplidas por todos los generadores por igual. Para ello es fundamental estar en permanente contacto y coordinación mediante sistemas y protocolos de comunicación», detalla el técnico de la compañía Acciona.

Para mayor seguridad, existen otro dos centros de control fuera de España de forma que «los tres trabajan de forma integrada con los mismos estándares, sistemas y protocolos. Los ubicados en México y Chicago nos permiten tener centros de respaldo con los que garantizar el servicio permanentemente. Si tuviéramos cualquier contingencia en uno, los otros dos podrían asumir el servicio en tiempo real. Además, permiten realizar un control más cercano, tanto a nivel cultural como horaria, con los activos», concluye Laspalas.

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