Ayer fui nombrado Caballero Legionario Paracaidista Almogávar de Honor. Fue un día emocionante, precioso, que me llenó de orgullo y de alegría. Cuando formé frente a la tribuna de autoridades junto al resto de Almogávares de honor sólo veía infinidad de rostros mirándonos. Entre ellos generales como Agustín Muñoz Grandez, Fulgencio Coll, Virgilio Sañudo, José Emilio Roldán. Más allá, mi familia, mi mujer, mis hermanos y mi madre, amigos y, sobre todo, paracaidistas que me incluían en su familia. Ante mí el general Gómez de Salazar, para mí un ejemplo. Cuando con las dificultades propias de mi diámetro craneal el general me impuso la boina sentí una alegría inmensa, pero también un responsabilidad. Antes que a nosotros habían condecorado a un nutrido grupo de paracaidistas por sus servicios a España y entonces te das cuenta de que por ellos, por la historia de la Brigada, por sus caídos, por sus heroicas acciones, esa boina suponía una enorme responsabilidad, esa boina no puede servirme para sacar brillo sino para yo hacerla brillar. Los valores de la Brigada Paracaidista son desde hoy mis valores, desde hoy me empeñaré en ser en mi vida diaria aquello por lo que he sido nombrado Almogávar de honor, que nunca la Brigada a la que pertenezco honorí...
Jefe de Sección de España en LA RAZÓN y experto en temas de Defensa.
De hombres honrados
Por Diego Mazón-
24 Feb 2012
¡DESPERTA FERRO!
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22 Feb 2012
EL HONOR DE SER PARACAIDISTA
El primer acto que me tocó cubrir como corresponsal de Defensa fue en la base de la Brigada Paracaidista. Ese fue mi primer contacto profesional con los «paracas», con las Fuerzas Armadas en general, y de eso hace ya nueve años. Desde entonces no he dejado de aprender y de crecer, de asombrarme y de admirar cada día más los valores y la esencia de una milicia cargada de Historia y de grandeza. Mañana jueves vuelvo a la base de la Brigada Paracaidista. Y lo hago con el corazón henchido de orgullo y de alegría porque esa gran unidad, con el general Gómez de Salazar al frente, ha decidido hacerme miembro de honor de su familia. Desde mañana seré Caballero Legionario Paracaidista Almogávar de honor. Habiendo conocido a quienes integran esa brigada, su historia, su historial, sus valores, su trabajo en cada misión que se les ha encomendado y su arrojo diario no creo ser merecedor de semejante honor, pero como decía Calderón «en el modo como ha de ser es ni pedir ni rehusar», acudiré a Paracuellos con una sola palabra en el corazón: Gracias. Dice la Biblia que de lo que rebosa el corazón habla la boca. El mío, desde que me fue comunicado el nombramiento, sólo rebosa de agradecimiento. Por el hecho en sí de ser Almogávar de honor, claro, pero también por el infinito ejemplo que me ha dado cada «paraca&...
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18 Feb 2012
VOLVER A ESTRECHAR LA MANO ACERTADA
La US Navy dio ayer a conocer los nombres de los cuatro destructores que estarán basados en Rota: Ross, Donald Cook, Porter y Carney, todos de la clase Arleigh- Burke. Más allá de los nombres, el entusiasmo con el que los estadounidenses lo anunciaron a través de Twitter, o la increíble potencia de fuego de los buques, la noticia sigue siendo la importancia de su presencia en España para las relaciones bilaterales y nuestra vuelta al seno de la OTAN. Cuando Zapatero anunció que España acogería parte del escudo antimisiles la izquierda más rancia, aquellos que a la vista de un uniforme ponen el grito en el cielo y el puño en ristre, le criticaron duramente. Fue probablemente la mejor decisión que tomó en materia exterior en sus siete años de gobierno. Nos reconciliaba con Estados Unidos, ese aliado del que nunca hay que alejarse y que el propio Zapatero se empeñó en despreciar una y otra vez mientras abrazaba a aliados de dudoso interés. Al hecho de acoger esos cuatro destructores en nuestras costas sólo se le pueden ver ventajas. La primera, obvia, es el volver a estrechar la mano de nuestro aliado, volver a tener pinta de país serio en nuestras relaciones diplomáticas. La segunda, el impacto económico que la presencia de casi 1.500 americanos en Rota puede tener sobre la zona. Y tercero, eso que ellos llaman «feed-back»...
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09 Feb 2012
LA CONCIENCIA
Creo recordar que era en los años 80 cuando se realizó una encuesta entre los universitarios franceses muy significativa. Se les pedía que eligieran qué hacer en caso de una invasión rusa: alistarse o aprender ruso. La inmensa mayoría eligió la opción «b». No quiero imaginar cuál sería la contestación de los universitarios españoles si esa encuesta se hiciera ahora ante una hipotética invasión de Marruecos. De ahí la importancia de la «conciencia de Defensa» tan arraigada en el mundo anglosajón y tan embrionaria en nuestra sociedad. El pasado viernes entrevisté al ministro de Defensa. De cerca es un hombre amable, simpático, educado. Escucha con atención y medita muy bien cómo decir lo que tiene tan claro. No titubea cuando eleva el concepto de patria al nivel de imperativo categórico, ni cuando pone «la Defensa sobre todo». Él ya habló en su comparecencia en el Congreso de la «conciencia de Defensa», y en la entrevista insistió hasta la saciedad en la importancia de esa política, construida sobre el esfuerzo de hombres y mujeres ejemplares, para sostener la credibilidad de España, para tener una acción exterior consistente y para tener peso en aquellos organismos donde un país serio tiene que tenerlo. La extraña paradoja de nues...
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01 Feb 2012
25 AÑOS Y UNA INDIGNIDAD
Me repugna sobremanera cruzarme en el pasillo del Congreso con un diputado de Amaiur. Me da igual si un tribunal decidió que eran «legales». Me asquea verles allí sentados hablar de presos políticos cobrando el sueldo que con mis impuestos se les paga y me indigna que como cobardes que son bajen la mirada cuando un ministro, el de Interior en este caso, les dice que es indecente que se refieran a los asesinos en esos términos. Y vomito cuando no son ni capaces de reconocer el heroismo de tres policías que se lanzaron al agua para salvar a un chaval que hizo una locura demasiado estúpida. Su bajeza moral no les da margen a ver la grandeza de otros. Me repugna porque con ese término de «presos políticos» se están refiriendo al cabrón o los cabrones que hace 25 años pusieron una cobarde bomba a un autobús de militares y civiles que acudían a trabajar a la Academia General Militar de Zaragoza. Aquella bomba acabó con la vida de un civil y del comandante Manuel Rivera. No es, ni mucho menos, el único militar que ha caído en manos de la asesina mentira de ETA, pero justo esta semana ha confluido su aniversario con el del matrimonio Jiménez Becerril, otra canallada de la banda criminal. Ni uno ni otro merecen más o menos dignidad en nuestro recuerdo, pero uno ha pasado desapercibido y me extraña. Echando la vista atrás, d...






