El olor a poder tiene tanta fuerza como para mover montañas. Que se lo digan a Mariano Rajoy. Ni en 2004, cuando se daba por hecho que ganaría aquellas elecciones generales, vivió algo parecido. Nunca hasta ahora le habían llegado tantos “papeles” de voluntarios dispuestos a colaborar con su proyecto. Los mismos que piensan que si hay que aceptar algún cargo en un futuro Gobierno, pues se sacrifican y lo aceptan. Nunca hasta ahora había tenido tantas propuestas, tantos “followers” que le declaran que siempre creyeron en él, y tanta disponibilidad de propios y extraños a salir en sus fotos. El “que hay de lo mío” agita las filas populares, en un estado de nerviosismo que va “in crescendo” a medida que el personal asume lo que ya sabía. Que Rajoy ni va ni viene, y menos cuando se le incomoda con cualquier ofrecimiento implícito a ser de su equipo. Rajoy nunca dice “no”, según cuentan quienes trabajan con él. Pero cuando da a entender que “sí”, por no incomodar o molestar al que tiene enfrente, puede que al final sea un “no”. Hoy sólo hay fija una persona en su futuro Gobierno (si así lo quieren las urnas): la portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría. Y todos los demás, a verlas venir. Esto no quitará para que hasta corran papeles c...
Es adjunta al director en LA RAZÓN y encargada de la información del Partido Popular.
No es lo que parece
Por Carmen Morodo-
12 Jul 2011
De papeles, fotos y ofrecimientos
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06 Jun 2011
Las comunidades que no querían crecer
Nos quedan meses de batalla política en el terreno de las comunidades autónomas. Mariano Rajoy pretende que la gestión territorial de su partido sea el modelo de lo que él pretende hacer en La Moncloa, y eso implica que no asumirá ninguna decisión costosa ante la opinión pública, y mucho menos se comerá el marrón de las herencias socialistas. Y al candidato Rubalcaba le vale todo para despertar al decepcionado votante de izquierdas. Rubalcaba, quien, por cierto, no sólo ha aceptado la nominación a dedo, sino que ha pugnado por ella enfrentándose al presidente del Gobierno... En suma, que el lío autonómico tendrá que seguir esperando. Y el problema, de modelo, seguirá sin resolverse cuanto menos de aquí a las próximas elecciones generales. Y seguro que más. ¿Alguien se va a atrever a ponerle el cascabel al gato cuando el tactismo electoral exige ser políticamente correcto y hasta bendecir el discurso de que el Estado no cumple con Cataluña? Así que nadie va a decir tampoco que el problema es que ya está bien de convivir con unas comunidades que sufren el síndrome de Peter Pan y se resisten a crecer y a ser de verdad autónomas y responsables de sus ingresos y de sus gastos. Nadie va a decir que hace falta ir a otro modelo, si cabe hasta federal, pero en el que los Gobiernos re...
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25 Abr 2011
La salud delicada del Pacto Antiterrorista
La semana pasada el portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo, anunció un acuerdo cerrado con el Gobierno, después de una reunión con el ministro del Interior, para impugnar todas las listas de Bildu. Esta semana el PP, por otro canal, se ha vuelto a dirigir al Gobierno para pedirle que actúe contra la candidatura en su conjunto de Bildu por estar viciada de origen como instrumento de ETA. Entonces, ¿había acuerdo o no lo había? ¿O es que fallan los canales de trasvase de información dentro del PP o dentro del Gobierno y por eso cada uno dice una cosa al respecto? Y elevando el tiro, ¿funciona realmente el pacto antiterrorista o es solo un escapare detrás del que se parapetan socialistas y populares por miedo al coste electoral de desvincularse de ese acuerdo? Si el pacto funcionase de verdad, las batallas dialécticas que se libran en público se disputarían en privado y solo nos enteraríamos del resultado final consensuado. Así que, se impugne de una manera o de otra Bildu, y aunque las dos partes reivindiquen el pacto, mi conclusión es que su salud es bastante delicada. El PP tiene motivos de sobra para dudar del PSOE; y el PSOE cree que hay que reinterpretarlo porque hay otra salida matizada a la derrota de ETA, que es la del armisticio y la de una izquierda abertzale convertida en la ERC vasca.
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06 Abr 2011
Un error de expectativas
Hasta los dirigentes socialistas dan por segura la derrota electoral en privado y admiten que de lo que se trata es de evitar una catástrofe que se arrastre durante legislaturas: Mariano Rajoy no podría soñar con un escenario aparentemente más placentero. Pero el PP se ha dado cuenta de que tiene tres problemas: el primero, que en estas elecciones de mayo ya no es la referencia del centro-derecha en Navarra, y puede que tampoco en Asturias, donde todo depende de qué pasa con el partido de Francisco Álvarez Cascos. Ni Cataluña, ni País Vasco, ni Navarra..., y a ver qué sucede también con Cantabria. Segundo problema: han contribuido a que la referencia para estos comicios de mayo sean las expectativas de las encuestas de unas generales, cuando no tienen nada que ver. Las elecciones municipales siempre terminan en empate. Basta con mirar la serie histórica. En las del 95 la distancia entre los dos principales partidos fue de 4,5 puntos a favor del PP, pero luego esa diferencia se redujo a décimas, a favor de uno o de otro. En 2003 el PSOE ganó por décimas en porcentaje de voto, y el PP, en concejales; en 2007, a la inversa. Tercer y último error, lanzar el mensaje de que el “cambio” es Castilla-La Mancha, un objetivo correoso y muy arriesgado porque todo dependerá de un puñado de votos y en una provincia, Ciudad Real, cuyo resultado lo determina una ...
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29 Mar 2011
Con las víctimas, para frenar a Batasuna
La manifestación que todas las asociaciones de víctimas han convocado para el próximo 9 de abril es una de las más importantes que han celebrado, aunque no lo parezca. Es cierto que la política antiterrorista de esta Legislatura no tiene nada que ver con la de la pasada. Y es cierto que Interior y las Fuerzas de Seguridad del Estado están haciendo lo que tienen que hacer: ir a por los “pistoleros” con toda la fuerza de la ley. Pero esa manifestación puede ser la que cierre definitivamente la puerta a la posibilidad de que la izquierda abertzale se cuele en las próximas elecciones. El éxito de la convocatoria de las víctimas puede acabar con la tentación que persiste en algunos sectores socialistas, que insisten en defender que se busque un resquicio para dejarles entrar, sea por la puerta falsa de las agrupaciones o de las listas con EA, sea vía Tribunal Constitucional. Por eso, hoy, más que nunca, hay que estar con las víctimas. Para protestar por el pasado, para levantar la voz contra lo que se hizo en la anterior negociación y clamar por que ningún Gobierno vuelva a caminar por esa senda. Y, sobre todo, para decir “no” a los planes de Batasuna de volver a la política sin arrepentirse de su pasado, sin condenar su historia conjunta con ETA y sin renunciar a rentabilizar políticamente el reguero de sangre que han dejado los ter...






