Sobre el autor:

Erik Montalbán, redactor de la sección de Sociedad, participa en esta aventura de la Ruta Quetzal BBVA 2011, que seguirá los pasos de Martínez Compañón por el norte de Perú

Ruta Quetzal BBVA 2011: Del desierto Moche, a la selva amazónica

Por Erik Montalbán
  • 03 Jul 2011

    Hasta siempre Perú

    Parecía que este momento no iba a llegar nunca, pero la Ruta Quetzal BBVA 2011 ya está de vuelta en España. Tras recorrer miles de kilómetros en avión, autobús y a pie; explorando ciudades, desiertos y selvas; descubriendo culturas y pueblos milenarios, la más grande de las aventuras que puede que vivan nunca los 224 expedicionarios, así como todos aquellos que les hemos acompañado durante quince días por tierras peruanas, se despide del continente americano, pero continúa su ruta por la península ibérica. Las doce horas de vuelo que separan Lima de Madrid pasaron a velocidad de crucero para aquellos que como yo, la llegada a España significaba decir adiós a la Ruta. Las dos semanas que los jóvenes expedicionarios procedentes de 53 países han pasado recorriendo Perú de norte a sur se han esfumado como si de segundos se tratase. Tras partir de Lima, la capital, donde fueron recibidos por el presidente en funciones, Alán García, la Ruta emprendió viaje por el desierto Moche que se extiende por la costa norte del país. Allí pudieron conocer los secretos que guardan las Huacas (templos) del Sol, de la Luna o El Brujo, la impresionante ciudadela de adobe de Chan Chan, y conocer uno de los más importantes descubrimientos arqueológicos del siglo XX, la Tumba del Señor de Sipán, donde el cé...

     
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  • 02 Jul 2011

    Zaña: gallos y fantasmas

      La última parada de la Ruta Quetzal BBVA 2011 antes de emprender su viaje de regreso a Lima, desde donde la expedición partirá hoy de regreso a España, fue la pequeña población de Zaña. Ubicada a unos 50 kilómetros al oeste de Chiclayo, y a pesar de contar con unos 12.000 habitantes, esta ciudad se erige en medio del desierto peruano con el aspecto de una ciudad fantasma. Calles vacías donde tan sólo la presencia y el estruendo causado por los 224 expedicionarios de 53 países que componen la Ruta rompieron el silencio y la tranquilidad de la fantasmagórica Zaña. Bajo un intenso y abrasador sol, la expedición recorrió los principales puntos de la localidad y visitó el ruinoso Convento de San Agustín, muy dañado por los terremotos y las inundaciones que la han asolado. Nadie diría hoy en día que Zaña, fundada en 1563, fue en su día una opulenta ciudad que controlaba el tráfico marítimo entre Panamá y Lima, e incluso estuvo a punto de convertirse en la capital del virreinato español, además de haber vivido varios levantamientos de esclavos. Hoy, Zaña no es ni la sombra de lo que otrora fue, pero aún conserva cierto aire de esa ciudad que en el siglo XVII atrajo la atención de piratas y saqueadores por su prosperidad comercial. Desde la dañada cúpula de...

     
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  • 30 Jun 2011

    Chachapoyas arropa a la Ruta

      Allá por donde pasa la Ruta Quetzal BBVA, las gentes y pueblos de otras culturas se vuelcan sobremanera con la expedición. Sin embargo este calor humano y este cariño se han dejado sentir muy especialmente en la región de Chachapoyas, situada en el norte de Perú y puerta de acceso a la jungla amazónica. Los pocos días que la expedición ha podido permanecer en estas tierras quedarán para siempre en la memoria y en el corazón de los “ruteros”. La calidez y la hospitalidad que la Ruta ha encontrado en esta parte del país andino cobran especial relevancia si se tiene en cuenta que se trata en su mayoría de pueblos y personas de muy limitados recursos, que sin embargo dan y comparten cuanto tienen con nosotros y nos regalan a cada instante la mejor de sus sonrisas. La capital política de esta región de Amazonas es San Juan de la Frontera de las Chachapoyas, ciudad fundada en 1538 por el capitán español Alonso de Alvarado y que es conocida popularmente como Chachas. Con un cuidado casco histórico y una bella Plaza de Armas, se trata de una población tranquila y relativamente aislada por las montañas cubiertas de nubes y los frondosos bosques tropicales que la rodean, así como por las malas y mareantes carreteras que dan acceso a ella. Aun así, es el principal punto de partida para visitar la espléndida fortale...

     
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  • 29 Jun 2011

    Bajo las aguas de Gocta

      Comienza la última semana de la Ruta Quetzal BBVA por tierras peruanas y nada mejor para recibir al lunes que un “paseo” de 16 kilómetros por la jungla. Tras la durísima ascensión del fin de semana a la fortaleza de Kuelap, las piernas de los expedicionarios estaban al límite de sus fuerzas, por lo que la ruta selvática se hizo aún más difícil. Sin embargo, la visión de la inmensidad de la Amazonía peruana al amanecer desde la habitación del hotel donde se aloja la Prensa, con el interminable salto de agua de Gocta al fondo, nos dio fuerzas para afrontar la jornada, la más especial e impresionante en lo que llevamos de viaje. El bosque nuboso tropical que se extiende por las altas sierras de esta parte del país, hace honor al sobrenombre de la cultura Chachapoyas que pobló estas selvas hace cinco siglos. La “gente de las nubes”, como les llamaron los incas, habitaba en un idílico lugar donde las nubes pueden cubrir las cumbres en cuestión de minutos, como así sucedió ayer por la tarde, impidiendo ver el origen de la catarata de Gocta, pero otorgando un halo de magia y misterio a esta estampa de la jungla. Esta impresionante cascada, la tercera más alta del mundo con 771 metros, está enclavada en un circo de roca caliza desde cuya cima el agua se precipita con fuerza hasta el fondo del valle. All&iac...

     
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  • 27 Jun 2011

    Los pobladores de las nubes

    A 3.100 metros de altura y dominando las montañas de la cuenca del río Utcubamba, se encuentra la ciudadela fortificada de Kuélap, uno de los más impresionantes ejemplos de arquitectura precolombina y donde la Ruta Quetzal BBVA ha tenido el privilegio de acampar bajo las mismas estrellas que, hace doce siglos, vieron como los Chachapoyas, o “gente de las nubes”, como les llamaban los incas, levantaban aquí esta majestuosa fortaleza. El camino hasta aquí no es fácil incluso hoy en día, y el agotamiento que los expedicionarios registraban tras cinco horas de ardua caminata y 1.200 metros de desnivel. Construida como tributo divino por los pobladores de los alrededores, estuvo poblada por la élite Chachapoyas hasta 1.470, cuando fueron dominados por los incas. No obstante, su carácter rebelde hizo que fuesen el primer pueblo que se uniese a los conquistadores españoles para derrotar a los incas. Rodeada por murallas de 20 metros de alto y 580 de largo, esta fortaleza, descubierta en 1843, el lugar recibe pocos visitantes dada su inaccesibilidad. Ubicada en la región de Amazonas, la puerta de entrada a la jungla peruana, las carreteras hasta aquí dificultan aún más la situación. Sin siquiera asfaltar en buena parte del trayecto, el camino serpentea entre abruptos valles por los que fluye desde los cercanos Andes el famoso río Marañón,...

     
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