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Analizo el presente de la edad de oro de la ficción internacional en un momento en el que su creatividad y su virtuosismo técnico y las interpretaciones las convierten en el 8º arte y el género preferido por millones de espectadores.

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Juan Cavestany y Álvaro Fernández Armero: la comedia irreverente

Juan Cavestany sabe bien lo que es ser un testigo de lo que ocurre, ya que empezó su trayectoria como corresponsal en Nueva York

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Sobre el autor

Cecilia García

Soy una fanática de la televisión, del pasado y de su apasionante presente con el mayor volumen de series de calidad hasta el punto de que necesitaría 24 horas al día para verlas todas. Seriéfila y cinéfila por vocación, asisto con estupor al gran salto de calidad que se está viviendo.

Juan Cavestany y Álvaro Fernández-Armero tienen una virtud para la comedia singular: solo necesitan mirar a su alrededor para, a partir de lo que observan, construir personajes y tramas en la que distorsionan la realidad para crear ficciones, que son un espejo en el que se reflejan los espectadores a través de comedias singulares por su irreverencia y su capacidad para cambiar los códigos de la comedia y casi crear un subgénero propio. Ambos son cronistas de su tiempo o, quizá mejor dicho, hacen una contra crónica, sin afán periodístico, pero sí con la ambición de recrear la cotidianidad bajo un prisma distinto: divertido, ferozmente sincero, un punto descabellado pero sin alejarse a la credibilidad de una situación y la autenticidad de unos personajes, y sin temor a dar un triple salto mortal sin red. Y lo vuelven a conseguir en “Vergüenza”, una serie original de Movistar+, en colaboración con Apache Films, cuyos todos los capítulos estarán disponibles bajo demanda a partir del 24 de noviembre y en su cita semanal los martes en #0, el canal exclusivo de Movistar+.

Juan Cavestany sabe bien lo que es ser un testigo de lo que ocurre, ya que empezó su trayectoria como corresponsal en Nueva York en “El País”. Tras realizar unas piezas para el teatro se volcó en el cine. Despuntó como guionista con “Los lobos de Washington”, una cinta dirigida por Mariano Barroso, en el que la interrelación entre los personajes era el pilar. Es uno de los adalides del cine independiente español avalado por títulos como “Guerreros”. Una de sus producciones más aclamadas esa locura, que reinventa de una forma alocada y delirante el entorno de los llamados pijos con “El asombroso mundo de BorjaMari y Pocholo”, la historia de dos jóvenes que se han quedado en los 80 y cuya banda sonora de sus vidas está marcada por las canciones de Hombre G. Se reunió con varios de sus actores favoritos como Alberto San Juan, Maribel Verdú y Javier Gutiérrez, con el que vuelve a colaborar en “Vergüenza” en “Gente de mala calidad”, la disparatada historia de un joven que trabaja como gigoló que se reencuentra con su ex novia y se enreda en una serie de mentiras piadosas. Una de las más destacadas es “Gente en sitios”, donde vuelve a contar con San Juan y Verdú, además de Adriana Ugarte, Antonio de la Torre y Ernesto Alterio, entre otros. Este filme se caracteriza por un humor que raya lo absurdo y lo más destacable es su proceso de producción, ya que se rodó con cámara en mano y sin apenas presupuesto. Según Cavestany, su denominador común era: “ la irreductible poesía de la condición humana frente las embestidas de lo extraño y lo caótico”. La cinta ganó el premio Sant Jordi a la mejor película de 2013.

Álvaro Fernández-Armero inició su carrera en 1994 con “Todo es mentira”, en la que aparecía una joven Penélope Cruz. Era una comedia sentimental sobre las relaciones que se hizo famosa por la coletilla con la que el personaje que interpretaba Coque Malla finiquitaba cualquier discusión diciendo, “me voy a Cuenca”. Dos años después filmó un alegato feminista en “Brujas”, en la que planteaba situaciones complicadas pero con la intención de desdramatizarlas. Prosiguió con “Nada en la nevera” para filmar después una comedia de enredo titulada “El juego de la verdad”. Una de sus principales características es su vocación de presentar a personajes con los que el espectador se puede identificar, porque al fin de cuentas, todos hemos vividos situaciones que tenían una carga emocional que nos desgastaba y que hemos resuelto de la forma más ridícula posible. Fernández-Armero fue de los primeros directores de cine que entendió las múltiples posibilidades de la ficción televisiva y su forma de narración. Así, ha participado en múltiples producciones.

“Vergüenza”. Disponible en Movistar+ a partir del 24 de noviembre a partir del 24 de noviembre la temporada completa y en su cita semanal los martes en #0, el canal exclusivo de Movistar+.

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