Cultura

Santiago Muñoz Machado: «Las máquinas nos están robando palabras»

El director de la RAE presenta el programa LEIA para salvaguardar el español en la época digital y asegura que «no podemos permitir que la tecnología rompa la unidad del idioma»

Publicidad

Santiago Muñoz Machado afirmó que «también nosotros (los académicos) queremos contar con la inteligencia artificial» y admitió que «los medios tecnológicos nos han invadido» en la Academia. Durante la clausura del Congreso de la Asale reveló que «el DRAE es consultado por 800 millones de personas cada año y que por las redes resolvemos las dudas de todos los hispanohablantes de manera inmediata». Pero esta parcela del paisaje no le impidió mostrar la realidad: «La IA es un desafío, pero se está desarrollando sobre todo en inglés. Tenemos que hacernos un hueco ahí y conquistar un espacio para el español».

Para ilustrar cómo las tecnologías están impactando cada día en el español, puso un ejemplo: «Están desapareciendo palabras de nuestro léxico. Están siendo robadas por los programas de texto que se emplean para escribir y que subrayan términos como incorrectos cuando no lo son. Pero al marcarlas, los usuarios las dejan de emplear». Y también hizo otra advertencia: «Las traducciones que hacen las máquinas son inadmisibles». Pero aparte de este deterioro evidente quiso señalar otra cuestión urgente: «Cada día hay un número mayor de máquinas que hablan. Tenemos calculado el problema que supone que ellas hablen. Los hispanohablantes somos 540 millones, mientras que las máquinas son ya alrededor de 700 millones. Y hablan como les indica el fabricante. Tenemos una objetivo: que las máquinas no nos rompan la unidad del idioma, ese patrimonio que los humanos hemos cuidado durante 300 años».

Santiago Muñoz Machado hizo hincapié en que «no podemos que permitir que las máquinas corrompan lo mejor que tenemos en nuestros países. Es algo ético y un reto para igualdad de los que hablan el español. Si la tecnología solo habla inglés siempre privilegiará a las élites inglesas». En su intervención apuntó que, además, la tecnología «puede fragmentar el idioma si comienza a hablar distinto» en cada una de las naciones. Por eso, el programa LEIA está dirigido a las principales tecnológicas y también a todas las empresas del sector que quieran sumarse. ¿Pero en qué consiste? Sobre todo en aprovechar el conocimiento que ha ido acumulando la RAE a lo largo de siglos. Las academias pueden ofrecer unas ideas reguladoras globales, establecer normas para humanos y las máquinas, pero no de una manera imperativa, sino cooperativa. Estamos dispuestos a participar en ese reto. No conocemos las dimensiones que supone, pero queremos estar ahí para que no nos pille el toro y tenemos a nuestro favor todo lo que hemos hecho: el Diccionario de la Real Academia Española, la ortografía, gramática, los demás diccionarios y las consultas de millones de usuarios, docenas de millones de textos y todo el repertorio de consultas y respuestas», comentó el director.

Un bagaje cultural que podría nutrir los asistentes de inteligencia artificial que ya proveen empresas como Telefónica, Google, Facebook, Amazon, Twitter y Microsoft. Estas corporaciones se comprometieron con una firma a nutrir a sus programas con todo ello para fomentar el buen uso del idioma español. De esta manera, estos programas podrán responder a dudas gramaticales y ortográficas y a cualquier otra cuestión relacionada con nuestra lengua. «Las corporaciones deben enseñar esa doctrina a las máquinas, y eso se hace sumando a las maquinas las doctrinas establecidas por la RAE para que puedan manejar un español claro y que la unidad de la lengua se mantenga. Al igual que hoy en día los humanos creen en la autoridad de la RAE, las máquinas que tienen que hablar con nosotros, también deben hacerlo. Hay que convencer a las empresas para que desarrollen el proceso que estamos preparando», aseguró Santiago Muñoz Machado.

Publicidad