L'Osservatore Romano

Número suelto € 1,00. Número atrasado € 2,00 L’OSSERVATORE ROMANO EDICIÓN SEMANAL Unicuique suum EN LENGUA ESPAÑOLA Non praevalebunt Año XLIX, número 49 (2.544) Ciudad del Vaticano 7 de diciembre de 2017 El Papa lanza un llamamiento para que se cumplan las resoluciones de Naciones Unidas Respetar el status quo de Jerusalén Para rehabilitar la dignidad de la política «Encuentro de laicos católicos que asumen responsabilidades políticas al servicio de los pue- blos de América Latina», es el título del congreso que se cele- bró del 1 al 3 de diciembre en Bogotá, en la sede de la Con- ferencia Episcopal, organizado por la Pontificia Comisión pa- ra América Latina ( CAL ) y el Consejo Episcopal latinoameri- cano ( CELAM ). Un evento que el mismo Papa Francisco alen- tó desde su génesis. Por eso, quiso hacerse presente a través de un videomensaje en el que define la política como «servi- cio inestimable de entrega para la consecución del bien común de la sociedad». La política —asegura el Pontífice— es ante todo servicio; no es sierva de ambiciones individuales, pre- potencia de facciones o centros de intereses. Asimismo, señala que el servicio de Jesús, que vino a servir y no a ser servido, es analógicamente «el tipo de servicio que se pide a los polí- ticos». Y la referencia funda- mental de este servicio es «el bien común, sin el cual los de- rechos y las más nobles aspira- ciones de las personas, de las familias y de los grupos inter- medios en general no podrían realizarse cabalmente, porque faltaría el espacio ordenado y civil en los cuales vivir y ope- rar». Lamenta que «falta tam- bién la formación y el recam- bio de nuevas generaciones po- líticas». Por eso —señala el Pa- pa— los pueblos miran de lejos y critican a los políticos y los ven como corporación de pro- fesionales que tienen sus pro- pios intereses o los denuncian airados, a veces sin las necesa- rias distinciones, como teñidos de corrupción. Al respecto, precisa que se necesitan diri- gentes políticos que «vivan con pasión su servicio a los pueblos», «antepongan el bien común a sus intereses priva- dos» y «no se dejen amedren- tar por los grandes poderes fi- nancieros y mediáticos». Tene- mos que encaminarnos —alentó el Papa— hacia democracias maduras, participativas, sin las lacras de la corrupción, o de las colonizaciones ideológicas, o las pretensiones autocráticas y las demagogias baratas. Finalmente recuerda la nece- sidad de que los laicos católi- cos no queden indiferentes a la cosa pública, ni replegados dentro de los templos. P ÁGINAS 11-12 E l Papa lanzó «un sentido llamamiento» para que se respete el status quo de Jerusalén, «en conformidad con las pertinentes resoluciones de Naciones Unidas», al finalizar la Audiencia general del miércoles 6 de diciembre. Al salu- dar, como de costumbre, a los grupos de fieles presentes, el Papa expresó su «profunda preocupación» por la ac- tual situación, auspiciando que prevalezcan «sabiduría y prudencia». De este modo, indicó que: «Mi pensamiento va ahora para Jerusalén. Al respecto, no puedo callar mi profunda preocupación por la situación que se ha creado en los úl- timos días» en la ciudad, después del anuncio del presi- dente Trump de transferir la embajada estadounidense en Israel a Jerusalén. El Pontífice también dirigió «un senti- do llamamiento para que sea compromiso de todos respe- tar el status quo de la ciudad, en conformidad con las pertinentes Resoluciones de las Naciones Unidas». Además destacó la importancia de la ciudad: «también Jerusalén es una ciudad única, sagrada para los judíos, los cristianos y los musulmanes, donde se veneran los Luga- res Santos de las respectivas religiones y tiene una voca- ción especial para la paz». Y finalizó su apelación con una oración: «ruego al Señor que esa identidad sea pre- servada y reforzada en beneficio de la Tierra Santa, de Oriente Medio y del mundo entero y que prevalezca la sabiduría y la prudencia, para evitar añadir nuevos ele- mentos de tensión en un panorama mundial ya convulso y marcado por tantos y crueles conflictos». De forma significativa, antes de la Audiencia, Francisco recibió a los participantes de la reunión entre el Pontificio consejo para el diálogo interreligioso y la correspondiente comisión del estado de Palestina, que se encontraron con el objetivo de constituir un grupo de trabajo permanente. «La Tierra Santa es para nosotros cristianos —dijo al salu- darlos— la tierra por excelencia del diálogo entre Dios y la humanidad». Y la condición primaria del diálogo, aña- dió «es el respeto recíproco y, al mismo tiempo apuntar a consolidar este respeto con la finalidad de reconocer a to- das las personas, dondequiera que se encuentren, sus de- rechos». Y añadió al respecto: «del diálogo brota un ma- yor conocimiento recíproco, una mayor estima recíproca y una colaboración para alcanzar el bien común y para una acción sinérgica hacia las personas necesitadas, garanti- zándolas toda la asistencia necesaria».

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