L'Osservatore Romano

Número suelto € 1,00. Número atrasado € 2,00 L’OSSERVATORE ROMANO EDICIÓN SEMANAL Unicuique suum EN LENGUA ESPAÑOLA Non praevalebunt Año XLIX, número 50 (2.545) Ciudad del Vaticano 15 de diciembre de 2017 Historia y destino de la ciudad tres veces santa G IOVANNI M ARIA V IAN «¡Jerusalén, si yo de ti me olvido, que se seque mi diestra! ¡Mi len- gua se me pegue al paladar si de ti no me acuerdo, si no alzo a Je- rusalén al colmo de mi gozo!» ( Salmos 136, 5-6). Las vehementes palabras de un poeta anónimo for- zado a la lejanía de la ciudad —tal vez en el exilio en Babilonia en el siglo VI antes de la era cristiana— resuenan en las de los salmos lla- mados graduales o de ascensión. Estos quince componentes (120- 134 en la numeración hebrea, 119- 122 en la griega y latina, más difu- sa) fueron probablemente canta- dos por los peregrinos judíos que subían a la colina jerosolimitana, donde surgía el antiguo santuario atribuido al mítico soberano Salo- món, destruido por los babilonios y mucho más tarde reconstruido: «¡Ya estamos, ya se posan nuestros pies en tus puertas, Jerusalén! Je- rusalén, construida cual ciudad de compacta armonía, donde suben las tribus, las tribus de Yahveh (…) Pedid la paz para Jerusalén» (121, 2-3 y 6). En estas palabras —que después hicieron suyas los cristianos y que gracias a ellos fue- ron enormemente difundidas (se piensa en la fortuna litúrgica, mu- sical y poética)— se puede resumir el vínculo fuerte e innegable de la antigua religión de Israel y des- pués del judaísmo con el entonces pequeño centro, destinado a una suerte simbólica sin igual y a un destino histórico fascinante y trá- gico. Emblema del papel especial de la ciudad entre los judíos radica- dos en otras naciones es la larga digresión a ella dedicada en la Carta de Aristeas . El texto judeo- griego es un hermosísimo escrito de propaganda de la segunda mi- tad del siglo II después de Cristo y debe su fama al relato, a partir de los rasgos legendarios bien en- raizados en la historia, de cómo se había llegado a la versión griega de las Escrituras sagradas hebreas, atribuida a setenta y dos traducto- res y desde entonces llamada de los Setenta. La descripción de la ciudad y del templo (el segundo santuario, reconstruido después de la destrucción babilonia) sugirió a los estupefactos embajadores de Alejandría: «Cuando llegamos al lugar, observamos la ciudad situa- da en el centro de la entera Judea (…) En la cima se encontraba el Templo, que tiene dimensiones grandiosas (…) El suelo está ente- ramente pavimentado con lastras de piedra y tiene pendientes en di- rección de los puntos adecuados para el transporte de las aguas que sirven para purificarlo de la sangre S IGUE EN LA PÁGINA 11 P ÁGINAS 6-7 ¿No estoy yo aquí que soy tu madre? En la festividad de la Virgen de Guadalupe

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