miércoles, 23 agosto 2017
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Baloncesto

Otra aparición de Llull

Inmenso, Llull se ha convertido en el jugador más decisivo de Europa
Inmenso, Llull se ha convertido en el jugador más decisivo de Europa

Otra vez Llull y van... El Madrid tuvo en la lona al Darussafaka, pero tuvo que aparecer el base para rematar a los turcos y que el primer partido de la serie de cuartos se quedara en la capital. Porque los de David Blatt fueron capaces de reaccionar cuando lo más lógico era que comenzasen a pensar en la segunda cita. Con poco más de cuatro minutos por delante y 14 abajo, el Madrid creyó que el rival no respiraba y permitió la resurrección. Cuando los otomanos ya eran más que una amenaza (78-75, min 39) volvió a aparecer el número 23. Regresó a la pista a cuatro minutos del final y cuando restaban poco más de 30 segundos había anotado siete puntos que sofocaron las tentativas de remontada del Darussafaka. No fueron tiros imposibles. Esta vez fueron cinco aciertos desde el tiro libre y una canasta de dos después del único tiro libre fallado en sus nueve lanzamientos. Ésta última acción fue la que hizo bajar los brazos al Darussafaka... hasta mañana.

Los turcos son un equipo incómodo. Muy atléticos, con una batería exterior con mucho talento y con un base «top» en la Euroliga, Wanamaker. Él fue quien intentó contrarrestar a Llull, pero se quedó a medias. Su arranque y la falta de intensidad atrás del Real Madrid permitieron al Darussafaka despegar con 28 puntos en 12 minutos. Cuando el Madrid constató lo que había enfrente y decidió defender cambió el rumbo del partido, pero le costó y mucho. Permitió casi los mismos puntos en los 12 minutos iniciales que en los 18 siguientes y desde la defensa se rearmó.

Después de 30 partidos y con una serie que se puede ir a otros cinco más no queda otra que apelar a casi todo el arsenal disponible. Eso fue lo que hizo Laso. Hunter sostuvo al equipo en los momentos más comprometidos del segundo cuarto; Draper aportó buenos minutos y con la primera irrupción de Llull y su conexión con Ayón el camino quedó marcado. Randolph apareció en el final del tercer periodo y a medida que se iban añadiendo más elementos, el Madrid cobró las primeras ventajas. Con un quinteto de esos que Laso se inventa de vez en cuando (Doncic-Carroll-Rudy-Thompkins-Randolph) el Madrid se soltó. Cinco amenazas exteriores, intercambio de posiciones y el Darussafaka se encontró sin capacidad de respuesta hasta que el partido pareció sentenciado y los turcos se empeñaron en que no fuera así. Un parcial de 4-15 complicó lo que iba a ser un apacible final. Llull volvió a pedir la pelota, los compañeros se subieron a su espalda y el base empezó a sacar faltas. El Darussafaka, como tantos otros, se topó con el jugador más decisivo de Europa. El mejor Llull acabó con 23 puntos y 6 asistencias y evitó que los turcos se llevaran un partido que nunca dieron por perdido.

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