miércoles, 26 julio 2017
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Así sí, Karim

El Real Madrid logró en Bilbao un triunfo que se me antoja vital en la carrera por el campeonato liguero. San Mamés es uno de los estadios más complicados que existen en LaLiga y el equipo cuajó un partido práctico y siempre muy concentrado, en los momentos dulces y en los difíciles. En estos últimos se puso el mono de trabajo para doblegar a los leones. El Athletic Club fue, como suele ocurrir a lo largo de su historia, un equipo muy combativo y que vendió muy cara su derrota. Y clave principal en el triunfo merengue fue Benzema.

Delantero total

En efecto, el francés dio una auténtica lección de lo que debe ser el delantero centro de un equipo de las características de este Madrid. Se movió con soltura por todo el frente de ataque y así complicó mucho la tarea defensiva de sus rivales. Y otra cualidad destacable de Karim fue su compromiso y generosidad en muchos lances del partido, en los que bajó a medio campo para convertirse en ocasiones en un centrocampista más. Parecía que llevaba el dorsal 10, el de los grandes cerebros del fútbol mundial. Por eso digo que Benzema fue en San Mamés un jugador total. Se asoció muy bien con todos sus compañeros, tiró paredes, ofreció desmarques y siempre corrió para apoyar a sus compañeros. Y rubricó su gran actuación con un buen gol a pase de Cristiano Ronaldo.

El otro Benzema

Este es el Benzema que le gusta y que quiere el madridismo. Un jugador dinámico, generoso, solidario y peleando todos los balones. Y no el que en algunos partidos hemos visto indolente, sin ganas ni sangre y un tanto pasota como si el partido le diera igual. Porque todo tiene su explicación y en su posición no hay muchos futbolistas que tengan su talento. Pero cuando el francés abrió el tarro de las esencias, dejó impregnada la Catedral de un fútbol de alta escuela. Así, sí Karim...

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