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El Real Madrid ya suena muy bien y golea al Eibar (0-4)

Empieza a sonar muy bien este Real Madrid, a mirarse en el espejo y ver que lo que le refleja merece mucho la pena. Tenía una cuenta pendiente en Eibar, donde la temporada pasada sufrió un revolcón significativo, y la devolvió con creces en su partido más entero, por el campo, por el rival y por el estilo de la victoria. Ha goleado ya un par de veces, pero el encuentro bajo la lluvia fue otra cosa: una muestra de determinación y de personalidad, pero también de fútbol y de talento. Fue un Madrid completo desde Courtois al excelso Benzema y el desequilibrante Hazard, del primer minuto al último. Suena ya armónico el equipo de Zidane, suena reconocible y ya sí que parece fiable. Y sobre todo, llega a tiempo para todo.

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Ni siquiera echó de menos a Rodrygo, al que Zidane quiso darle un respiro para que no se agote. Fue extraño no verle en el equipo titular en un choque tan comprometido. No parecía claro que el Real Madrid pudiese prescindir de su uno de sus futbolistas más en forma. Y a esa ausencia sumó la de Kroos, otro jugador que está viviendo sus mejores momentos. Eran dos decisiones arriesgadas, que podían pesar en el devenir del partido. Pero el Real Madrid ha encontrado la armadura y la actitud y los pequeños cambios, aunque importante, no le afectaron. Lucas cumplió por la derecha y Modric dejó ver que está listo para sumarse a al resurreción del Real Madrid. El mensaje de Zidane, además, fue claro: cuenta con todos, porque sabe que los va a necesitar, que la temporada es muy larga y el Real Madrid no va a renunciar a nada.

No se notó en exceso la falta de Rodrygo porque el equipo blanco salió como una moto, sin dudar, que no es Ipurúa un campo para contemplaciones. Al equipo de Mendilibar le gusta apretar desde el principio y desconcertar al rival al dejarle sin oxígeno. Pero el Real Madrid se juntó por la izquierda y desde allí construyó la mejor primera parte desde que Zidane volvió al banquillo. Mendy es una roca y tiene muy claro que una de sus funciones es irse arriba. Va con todo y quen se ponga en su camino acaba en el suelo. La velocidad del lateral francés se asoció con el Hazard más vivo de la temporada y no hubo manera de pararlos. Además, por esa zona se acercó a menudo Benzema y aquello ya fue imparable. El francés mejora cada balón que toca y ha encontrado en Hazard un compañero de baile. El belga dio una exhibición de regates con sentido, regates para dejar atrás rivales y cercar un rival que quería presionar y no sabía cómo hacerlo. Iba para arriba, pero el Real Madrid sacaba la peloa con claridad, pases cortos y rápidos, con Modric empezando y con Benzema y Hazard haciendo un siete el rival.

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A Modric se le vio descansado y listo. Más importante que su titularidad fue el jugador que eligió Zidane para hacerle sitio. No jugó Kroos, es decir, que sí jugó Valverde, con su habitual despligue e inteligencia. No da un balón por perdido en cualquier parte del campo y, además, se estrenó con un gol muy de los centrocampistas del Real Madrid: desde el borde del área, raso, fuerte y cerca del palo. Aprende rápido Valverde, aprende bien y es insustituible.

El Eibar, tan fuerte otras veces cuando llega el Madrid, nunca encontró su lugar: llegó tarde a casi todo, de ahí los claros penaltis, señal de un equipo desbordado. Si alguna vez pudo acercarse al área rival fue porque el Madrid se tomó algún respiro. Pero en sus leves ataques, siempre estuvo Courtois, otro partido con la portería a cero.

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¿Lo oyen? Es el Real Madrid.