sábado, 19 agosto 2017
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Tenis

Criba en Montecarlo

  • Albert Ramos elimina a Murray. También cae Wawrinka. Semifinal Rafa-Djokovic a la vista.

El tenista español Rafael Nadal.
El tenista español Rafael Nadal.
EFE/Sebastien Nogier

Cuartos de final de Montecarlo y los números uno y tres del mundo ya no están en el torneo. El mejor de 2017, Roger Federer, tampoco, aunque su ausencia se debe a que con 36 años y habiendo ganado Australia y los dos Masters 1.000 jugados se puede conceder una tregua. Murray y Wawrinka se despidieron en octavos. Djokovic estuvo cerca. El único favorito que respondió antes del fin de semana fue Nadal, que despejó las dudas de su estreno. Sólo cedió dos juegos ante Alexandre Zverev y estuvo 68 minutos en pista.

Montecarlo es el reflejo de una temporada desconcertante. Entre Murray, Djokovic y Wawrinka acumulan trece derrotas y sólo dos títulos (Dubai y Doha) en torneos menores. Al escocés le frenó su codo derecho y le está costando arrancar, el serbio lleva más de medio año en busca de su mejor tenis y Wawrinka es uno de los principales afectados por la segunda juventud de Federer.

El verdugo de Murray fue español, Albert Ramos. Es la cuarta raqueta nacional en la ATP. Sólo le preceden Nadal, Roberto Bautista y Pablo Carreño. Estuvo en la eliminatoria ante Serbia en Belgrado, que terminó con victoria de los balcánicos, y ayer vivió el día más grande de su carrera, por delante del título que logró el año pasado en la tierra batida de Bastad. El zurdo de Mataró está como nunca. Es el número 24 del mundo y ha alcanzado sus primeros cuartos de final de un Masters 1.000 a lo grande. La victoria ante Andy Murray no terminaba de creérsela. «Lo normal era que hubiera perdido y hoy es de esos días que algo pasa. Sinceramente, no sé qué decir». Era su primer triunfo ante un número uno del mundo y además llegó de una forma inverosímil. De ahí que el escocés apuntara: «Perder así es algo que pocas veces me ha pasado». Lo del «así» viene porque se encontró con 4-0 a favor en el tercer set. La fe de Ramos y las malas decisiones de Murray acabaron con el británico. En ningún momento trató de justificar la derrota en sus problemas físicos. El problema para Murray es qué hacer ahora. Duda entre competir en las siguientes citas sobre arcilla (Barcelona o Budapest) o intensificar los entrenamientos para llegar con opciones a París.

El trabajo que requiere ganar un partido en tierra batida y ante rivales tan tenaces como Ramos o Carreño es lo que convirtió en una tortura el día para el escocés y estuvo a punto de serlo también para Djokovic. El serbio ya tuvo muchos problemas para resolver el estreno ante Simon, con bola de partido en contra incluida. Carreño dispuso de un 15-40 en el octavo juego del tercer set con 4-4, pero ahí apareció la mejor versión del serbio.

El cuadro del Principado ahora es atípico. En la parte alta sólo hay un cabeza de serie de verdad, el croata Marin Cilic (5), que será precisamente el rival de Ramos en cuartos. La parte baja es otra historia. Por allí pululan Djokovic y Nadal, que se medirían en una hipotética semifinal. Antes, hoy, deberán deshacerse de Goffin y Schwartzman, respectivamente.

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