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martes, 21 octubre 2014
14:51
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La Razón

Cultura

«Guion» se escribe sin tilde

  • La Ortografía, con una tirada de 85.000 ejemplares, permite el acento en «sólo» y los pronombres demostrativos

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Habrá que acostumbrarse. La palabra «guión», a partir de ahora, se escribe sin tilde y, quien se resista o no quiera obedecer la norma, cometerá una falta de ortografía. Lo mismo ocurre con «sion», «crio», «truhan», «fiais», «guio», «hui» y «crio», entre otras. Víctor García de la Concha, director de la RAE hasta el próximo 13 de enero, cuando entregará el testigo de su cargo a su sucesor, presentó ayer, en la sede de esta institución, la nueva edición de la Ortografía (Espasa), que sale con una tirada inicial de 85.000 ejemplares. A su lado, el comité que, desde 2007, se ha dedicado de una manera intensa a esta obra, uno de los pilares para que el idioma mantenga su unidad, uno de sus mayores baluartes, como ayer se subrayó en un acto. Unos y otros insistieron de una manera encarecida: es más clara, más explícita, más exhaustiva. «Simplicidad y coherencia», comentó Gutiérrez Ordóñez. Él mismo señaló: «Se integran explicaciones históricas para que sea más fácil de entender». José Moreno de Alba, director de la Academia Mexicana de la Lengua, indicó: «Queremos llevar a los colegios unas reglas más fáciles para los niños». Humberto López Morales, secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española, advertía: «No obliga, es una serie de propuestas». Y Gerardo Piña-Rosales, director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, indicó: «No vendrá muy bien para Estados Unidos. Allí, a veces, la dificultad es cómo se transcriben nombres ingleses al español».

Este trabajo, como se comentó en broma, «no son gramatiquerías» y tampoco se reduce a un problema de la «b» o la «v». Como explicó García de la Concha, tambien se ha incluido, por ejemplo, un prolongado capítulo dedicado a la puntuación: «Ahí reside la articulación del pensamiento. En ocasiones, en los rótulos de la televisión o los anuncios, se puntúa de manera incorrecta y la descodificación puede ser equivocada». Ahora ya no existen excusas. Uno de los motivos de que esta Ortografía sea tan especial es que «se explica el sistema ortográfico», como aclaró García de la Concha. Entre las propuestas de futuro, opcionales, se encuentran la denominación de las letras. «Be» para «b»; «uve» para «v», «doble uve» para «w» y «ye» para «i griega».


Con minúscula, «rey» y «papa»
Los hispanohablantes usarán minúscula en las fórmulas de tratamiento y los sustantivos que designan títulos y cargos: «majestad», «el rey» o «el papa». Conservan mayúscula los personajes de ficción como «Caperucita Roja». Hay que evitar la mayúscula en «don», «doña», «fray», «santo», «excelencia», «señoría», «vuestra merced», aunque se admite en el tratamiento protocolario. Los nombres propios que se utilicen como comunes irán en minúscula: «tomarse un jerez» o «ser un judas».



«Ortografía de la lengua española»
VV.AA.
editorial espasa
743 páginas. 39,90 euros

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