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viernes, 25 julio 2014
21:56
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La Razón

Columnistas

El perdón

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El mito de la España cainita, el de las dos Españas y de los «españolitos» con el corazón helado por una de ellas ha llegado muy lejos en nuestro país. Hoy mismo hay quien los sigue cultivando. Sin embargo, la realidad española lo desmiente una y otra vez. Acabada la Guerra Civil, los españoles realizaron un esfuerzo de perdón y reconciliación parecido al que hicieron el resto de los europeos después de la Segunda Guerra Mundial. En los demás países ese proceso dio por resultado la Comunidad, y luego la Unión Europea. En España acabó cuajando en la Transición, que es la traducción política de aquel trabajo colectivo y al mismo tiempo personal, porque cada uno tuvo que enfrentarse a su propio pasado, a sus recuerdos y a sus rencores. Llega ahora a la cartelera «Encontrarás dragones», una película sobre la infancia y la juventud de Escrivá de Balaguer durante la Guerra Civil. Es una gran película. Tal vez se le pueda reprochar que no se esfuerce algo más por explicar por qué una organización tan moderna, en más de un sentido, como el Opus Dei, pudo surgir en una sociedad que siempre consideramos tan atrasada y arcaica como la España de los años 30. En realidad, eso mismo resulta significativo, porque la película nos aleja de la estética esperpéntica, grotesca, a la que nos hemos tenido que ir acostumbrando, cuando se habla de nuestro país, desde principios del siglo XX. La «España negra» fue un slogan estético con ribetes políticos, no más. En esta película no queda ni rastro de ella. Además, «Encontrarás dragones» no se limita a la circunstancia española y la aprovecha para plantear un problema moral general, como es la naturaleza del perdón y el esfuerzo moral que requiere. El drama adquiere así una dimensión nueva, más amplia, que nos evita la vuelta obsesiva al lugar del crimen. La sociedad española salió de la pesadilla del rencor y de la frustración hace muchos años. Va siendo hora de que los cineastas, los artistas, los intelectuales, los profesores se atrevan a plasmar en su trabajo una realidad censurada y al mismo tiempo evidente.

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