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lunes, 22 septiembre 2014
20:13
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La Razón

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Cinco bombas de cemento para sepultar Fukushima

  • Son los artefactos más grandes jamás construidos por el hombre para bombear agua o cemento. Incluso si obtienen «éxito» en Fukushima, estarían condenados a su destrucción debido a la alta radiación a la que estarían expuestos.

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Cada bomba pesa 90 toneladas, y han llegado en camiones de 26 ruedas
Cada bomba pesa 90 toneladas, y han llegado en camiones de 26 ruedas

Frente a la catástrofe nuclear provocada por el terremoto del pasado mes en la central de Fukushima, cualquier aportación tecnológica será bienvenida. Todo vale para combatir la radiación, incluidas dos de las tres mayores bombas de cemento del mundo, que ya se encuentran en Japón. Ambas disponen de un brazo flexible capaz de elevarse a 70 metros de altura y arrojar agua o cemento sobre los reactores para enfriarlos.

Las dos máquinas han sido fabricadas por la firma alemana Putzmeister, que las ha enviado a través de su filial estadounidense en un avión de carga Antonov. El traslado ha sido de por sí un proyecto faraónico. Cada máquina pesa cerca de 90 toneladas, y han sido trasladadas en un camión de 26 ruedas.

Kelly Blickle, portavoz de la compañía, ha indicado que el operador japonés Tepco, responsable de la central de Fukushima, utilizará esos equipos para arrojar agua sobre los reactores. Los responsables de Tepco «no dijeron por el momento si inyectarían cemento. Pero es una opción que pueden elegir sin tener que agregar otros equipos», agregó.

Solo existen tres artefactos con esta capacidad en el mundo. Dos grandes constructoras, clientes estadounidenses de Putzmeister, aceptaron ceder dos de ellas para ayudar a la compañía japonesa a detener la catástrofe. Se utilizan normalmente para verter cemento en puentes y proyectos de gran altura, pero se puede utilizar «para dirigirse directamente a puntos de acceso dentro de los reactores» y ayudar así al enfriamiento de los reactores.

Experiencia en Chernobil
En Fukushima ya está en servicio una bomba de ese tipo con una capacidad de 58 metros. Otras dos máquinas de 62 metros fueron enviadas directamente desde Alemania, de forma que, con las dos bombas enviadas desde Estados Unidos, serán siete las máquinas de la empresa alemana, con sede en Aichtal, cerca de Stuttgart, que estarán operativas en Japón.

Estos brazos gigantescos equipados con bombas e instalados sobre camiones se pueden operar por control remoto desde una distancia de dos kilómetros, si bien es necesario un conductor para aparcarlos cerca del reactor.

Una bomba de cemento de este tipo se empleó durante la catástrofe de Chernobil (Ucrania) en 1986 para restablecer la seguridad alrededor del reactor 4 de la central, según ha precisado el grupo.

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