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jueves, 18 septiembre 2014
19:40
Actualizado a las 

La Razón

Sucesos

El padre de Ruth y José acusado de asesinato

  • La Policía detiene a José Bretón como presunto autor de la muerte de sus hijos de dos y seis años

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Su sangre fría y las contradicciones en las que ha incurrido en su relato de pérdida, que confirman los registros de su teléfono. Esto es lo que ha hecho sospechar siempre a la Policía Nacional de José Bretón, el padre de los dos hermanos José y Ruth, de 2 y 6 años, respectivamente, desaparecidos en un parque de Córdoba el pasado 8 de octubre. Sospechas, sustentadas en «indicios racionales», que ayer se materializaron en su detención.

En el volante de ingreso y reseña policial constan como causa de su arresto los presuntos delitos de homicidio y de denuncia y acusación falsas, según  confirmaron  a LA RAZÓN fuentes de este Cuerpo de Seguridad del Estado. Sin embargo, horas más tarde, otras fuentes próximas al caso precisaron que «se le acusa de dos delitos de asesinato y los otros delitos menores».

La detención de Bretón se llevó a cabo sobre las siete de la mañana en el piso de los abuelos paternos de los pequeños, en el barrio cordobés de La Viñuela, según la Subdelegación del Gobierno, y la versión oficial es que se produjo como garantía procesal. Aunque fuentes «no oficiales» señalan que se produjo de madrugada y no en el mencionado inmueble sino en la propia Comisaría, a la que acudió de forma voluntaria.

Tras leerle sus derechos y tomarle declaración, ya en calidad de detenido y no de denunciante-testigo como en ocasiones anteriores, el padre de los niños fue trasladado a la finca propiedad de sus propios progenitores, situada en la zona denominada  «las Quemadillas», que ya había sido peinada durante los primeros días de esta  investigación.

Entró esposado a la finca pasadas las 11:30, acompañado de efectivos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Científica de Sevilla, así como de miembros de la Unidad Canina. Todos permanecieron durante horas en la propiedad, cercana al río Guadalquivir, acordonada para que nadie pudiera acceder a su interior.

La actividad dentro se centró en principio en un área de naranjos en la que los policías estuvieron intentando que los perros encontraran algún rastro de los hermanos, aunque luego se amplió a otros puntos de la parcela, también sin resultado. Con la caída de la noche los agentes se retiraron, aunque no se descarta que prosigan hoy con la búsqueda.

Hasta el momento, Bretón ha mantenido que los niños desaparecieron de su vista en un momento de distracción hace 11 días. No obstante, y pese a tratarse de un parque muy transitado, sólo un testigo dice haberlo visto, «muy nervioso», buscando a sus hijos aquella tarde.

Fuentes policiales creen que la clave del caso «está en las cuatro horas anteriores a que el padre denunciara –desde el inmueble que ayer se volvió a rastrear– la desaparición de los niños». De hecho,   Bretón, no ha sabido explicar a la  Policía qué hizo en ese periodo de tiempo, al que antecedió una discusión con su todavía esposa y madre de los menores que, horas después presentaba una denuncia contra él en una Comisaría de Huelva, acusándo a su marido de maltrato psicológico. Denuncia en la que, eso sí, no mencionó a los niños. El ayer detenido estaba pendiente del convenio regulador que iba a detallar el régimen de visitas a sus hijos, en un proceso de separación que no llevaba bien.

Pese a los últimos acontecimientos y de haberse encontrado cuchillos, cinta y bridas en el maletero del vehículo de Bretón, la familia materna pidió ayer «prudencia, cautela y serenidad»  hasta que se aclaren definitivamente los hechos.

La portavoz y amiga de la madre de Ruth y José, Esther Chaves, aseguró a este periódico en la tarde de ayer: «Seguimos buscando a nuestros niños porque todavía no han aparecido y no tenemos nada que nos diga que tenemos que dejar de hacerlo».

Pese al revuelo mediático, «la locura» en la que viven inmersos desde hace días y lo trágico de la historia, mantiene que la madre «está entera». «Ha sacado fuerzas de donde no sabía que las tenía –explica– y espera poder reencontrarse aún con sus hijos». Y no son salmones nadando a contracorriente. Tienen una razón para su cierto optimismo y su recordatorio de que Bretón tiene derecho a la presunción de inocencia: «La Policía a nosotros nos ha dicho que a su padre no se le ha imputado ningún delito, nada», desvelan fuentes familiares.

En ese sentido, Chaves quiso agradecer «la colaboración y el apoyo de la gente que hemos sentido y que seguimos necesitando para averiguar el paradero de Ruth y José», rogó.

Desde una insólita tranquilidad, tiene otro mensaje: «Hay que dejar trabajar a la Policía, que es la que sabe lo que está haciendo», dijo, en lo que parecía una alusión a los medios de comunicación. Más silencio han mantenido los familiares del arrestado José. No obstante, existe un perfil de la red social Twitter, @padreruthyjose, que presumiblemente gestionan desde el entorno de Bretón, y desde el que se han colgado fotografías de los menores y se ha solicitado la colaboración ciudadana. Precisamente en ese espacio se podía leer «Confiamos en el trabajo de la Policía», horas antes del arresto del padre de Ruth y José, quien pasará a disposición judicial entre hoy y mañana. El caso ha pasado al Juzgado de Instrucción número 4 de Córdoba. Los investigadores siguen trabajando y Bretón se juega su libertad.


Juan José Cortés: «Tienen todo mi apoyo y el de mi mujer Irene»
«Tienen que seguir buscando a esos niños vivos». Ése es el mensaje que Juan José Cortés, el padre de Mari Luz, la menor asesinada en Huelva en 2008, quiso trasladar ayer a los familiares de Ruth y José, en especial a la madre, residente también en la capital onubense. Desde la experiencia del dolor que supuso para él la desaparición y muerte de su hija, les ofreció «todo» su apoyo y «el de mi mujer Irene». «Tienen todo nuestro calor por que sé perfectamente por lo que están pasando», insistió, para después recomendarles «paciencia». Confiesa que la historia de estos hermanos «es muy dura para nosotros», porque les remueve la memoria.


Cronología de un caso inquietante 
SÁBADO, 8 DE OCTUBRE
José Bretón, que el día antes había recogido a los niños de casa de su ex mujer en Huelva, denuncia su desaparición cuando jugaban en el Parque Cruz Conde de Córdoba. Dice que los perdió de vista cuando se acercó un momento al coche.
LUNES, 10
La madre, que 15 días antes  había iniciado los trámites de separación, interpone una denuncia contra su marido por «vejaciones y presiones». La Policía encuentra restos óseos en la casa de los abuelos paternos, pero son de perro.
MARTES, 11
El padre colabora con la Policía –como denunciante– en la reconstrucción del viaje que hizo con los niños de Huelva a Córdoba. Los agentes rastrean el río Guadalquivir sin encontrar pistas. Mientras, la familia materna pide prudencia.
SÁBADO, 15
Transcurrida una semana, aumentan las muestras de solidaridad. El sábado, en Córdoba, se manifiestan 300 vecinos convocados por la plataforma «Niños Perdidos». El domingo 16, unas mil personas se citan en Huelva.

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