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miércoles, 23 julio 2014
13:52
Actualizado a las 

La Razón

Música

Plenitud artística

  • Ciclo En torno a Falla
    Obras de Falla y Debussy. Soprano:María José Montiel. Piano: Josep María Colom. Auditorio Nacional. Madrid, 21-X-2011.

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El CNDM y la ONE ponen en marcha un ciclo dedicado a Manuel de Falla, con cinco conciertos, una exposición y una mesa redonda. Abrió fuego un dúo excepcional: María José Montiel y Josep María Colom trabajaron juntos y por separado un programa interesante que convendría haber organizado mejor tanto en la forma como en el fondo. Escribo esto porque en las formas resultó chocante que, mientras la cantante apareciese vestida de «fiesta», el pianista lo hiciese en manga corta, de blanco hasta los mocasines, como recién llegado de la playa. Siempre es recomendable la reducción al mínimo de entradas y salidas al escenario porque cortan el ambiente y la concentración. Al comienzo de la segunda parte hubo demasiadas piezas cortas con excesiva separación entre ellas y si logró recuperarse el entusiasmo con el que se había llegado al descanso fue por la formidable lectura que Colom realizó de la «Fantasía Baetica» y la propina de la preciosa canción de Ernesto Halffter «Ay qué linda moza», dicha por Montiel con excepcional dulzura y pasión, convirtiendo en obra maestra esta pequeña pieza.

Talento desaprovechado
Tampoco tenía mucho sentido que la última obra le corresponda a uno solo de los dos intérpretes, pues la posterior propina a dos viene algo forzada. La «Baetica» debería haber finalizado la primera parte y las «Siete canciones populares» de Falla la segunda. Los dos artistas confirmaron lo desaprovechados que están por nuestros programadores. Colom con su madurez y sólida técnica, ya en el citado Falla como en los Debussy en solitario o en los impecables acompañamientos a una soprano en estado de gracia. La voz de Montiel se halla en plenitud, caliente el centro y poderosos los agudos, medias voces, pianos y filados utilizados con gran musicalidad, entregada y temperamental sin pasarse nunca y con un poder de comunicación que hizo saltar chispas del auditorio. ¡Queremos verla y oírla más!

Vídeos

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