Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
martes, 16 septiembre 2014
19:17
Actualizado a las 

La Razón

Europa

La pesadilla antisemita revive en Francia

  • Un encapuchado mata a tres niños y a un profesor en un colegio judío. El arma del tiroteo se usó en otros dos ataques la semana pasada

  • 1

Hacía décadas que Francia no conocía una tragedia de tal dimensión. Apenas pasaban unos minutos de las ocho de la mañana cuando el terror sacudió ayer a la ciudad de Toulouse. Como cada día, a esa hora, padres, profesores y alumnos de la escuela judía Ozar Hatorah, la más importante de la localidad, esperaban la apertura de puertas cuando un hombre armado, a bordo de un scooter de gran cilindrada y con el rostro cubierto con un casco, abría fuego indiscriminadamente dejando tras él cuatro víctimas mortales y un herido grave, un adolescente de 17 años, que anoche se debatía aún entre la vida y la muerte. Entre los fallecidos, un profesor de hebreo, de 30 años y nacionalidad israelí, «muy dinámico y apreciado», así como sus dos hijos, de dos y seis años respectivamente, además de la hija del director del centro, una menor de nueve años que moría en los brazos de su padre ante los vanos intentos de reanimarla. Las víctimas fueron abatidas fría y despiadadamente.

«Ha disparado contra lo primero que se ha encontrado, tanto niños como adultos», relataba el fiscal de Toulouse, Michel Valet, que detallaba el ensañamiento con que actuó el agresor, quen no dudó en perseguir a varios menores hasta el interior del centro cuando trataban de escapar.

«Lágrimas de incomprensión»
Algunos padres llegaron a tiempo de dar media vuelta o para rescatar a sus hijos, sanos y salvos, pero psicológicamente golpeados por lo vivido. «Son lágrimas de incomprensión», explicaba emocionado uno de ellos. «Nunca antes había habido problemas en esta escuela». Sin embargo, los actos y ofensas antisemitas se habrían recrudecido en los últimos tiempos, según miembros de la comunidad judía de Toulouse.

En las paredes del recinto podían apreciarse el impacto de los casquillos de bala. Los análisis balísticos de la policía científica confirmaron las sospechas que desde primera hora vinculaban este drama al triple asesinato de militares de confesión musulmana en dos tiroteos distintos cometidos en Toulouse y la cercana localidad de Montauban en los últimos ocho días. Aunque el móvil de tal acto sigue siendo un misterio para los investigadores. «Nos llama la atención la similitud del ‘modus operandi' en el drama de hoy [por ayer] y los de la pasada semana», declaraba Nicolas Sarkozy. Según los expertos, se trataría de la misma arma, una pistola automática del calibre 11,43 milímetros,  utilizada en los tres casos. Aunque ayer el agresor recurrió también a una de 9 milímetros después de que la primera se encasquillara, según varios testimonios. Además, el scooter empleado por el asesino en sus desplazamientos y para darse a la fuga sería también el mismo después de que se haya podido identificar la placa de la matrícula y comprobar que corresponde a una moto modelo Yamaha robada.

Despliegue policial
Más de doscientos agentes trabajan desde ayer para dar captura al autor de los tres crímenes en un perímetro de búsqueda que se ha ampliado a todo el departamento. Asimismo, la sección antiterrorista de la Fiscalía de París asumió ayer la investigación de los tres casos y abrió diligencias estableciendo una relación entre ellos.

Por su parte, el Ministerio del Interior galo confirmó un refuerzo de la vigilancia en todos los centros confesionales de Francia. No es, sin embargo, la primera vez que se intensifica la seguridad en los centros hebreos. En 2005, debido a una oleada de actos antisemitas, el Gobierno lanzó un plan masivo para proteger los accesos a las sinagogas, escuelas, guarderías o asociaciones judías mediante la instalación de verjas, barreras, cámaras y sistemas de alarma, además de una mayor presencia policial. En total, 487 edificios con un coste de 300.000 euros por año, aunque se desconoce si el instituto-colegio atacado ayer disfrutaba de esas medidas de seguridad reforzadas.

El drama de Toulouse coincide, además, con las amenazas vertidas contra dos sinagogas de París en sendas cartas recibidas durante el fin de semana y ayer por la mañana en las que se califica a la comunidad judía de «pueblo de Satán» y se advierte de que «el infierno os espera». La Policía Judicial de París se ha hecho cargo de la investigación.


LA LUPA
Sarkozy: «El odio y la barbarie no pueden ganar»

Calificando de «drama abominable» el tiroteo mortal ante una escuela judía, el presidente francés prometió dedicar todos los medios posibles para que el crimen no quede impune. «No vamos a ceder ante el terror. La barbarie, la salvajada y la crueldad no pueden ganar. El odio no puede ganar. La República es más fuerte que todo eso», aseguró Sarkozy, que anunció el aumento al nivel «escarlata» del plan Vigipirate contra amenazas terroristas.

Vídeos

  • 1