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viernes, 25 abril 2014
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La Razón

América del Norte

«Tenemos más armas de las que necesitamos»

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La buena sintonía entre Obama y Medvedev quedó ayer patente, pero a partir de ahora tendrá que lidiar con Vladimir Putin.
La buena sintonía entre Obama y Medvedev quedó ayer patente, pero a partir de ahora tendrá que lidiar con Vladimir Putin.

«Tenemos más armas nucleares de las que necesitamos». Barack Obama revisó ayer la oratoria antinuclear de aquel famoso discurso pronunciado en Praga en 2009, cuando generó enormes expectativas abogando enérgicamente por erradicar la bomba atómica. Esta vez tampoco le puso fecha a la culminación de su «sueño», ni concretó una hoja de ruta, pero la mención fue suficiente para marcar la jornada de apertura de la II Cumbre de Seguridad Nuclear, que se celebra esta semana en Seúl y en la que participan líderes de más de cincuenta países.

El presidente de Estados Unidos prometió que abordará de nuevo el tema del desarme con los dirigentes rusos, responsables del otro gran arsenal. «Seguiremos buscando conversaciones con Rusia sobre un paso que nuncahemos dado antes: reducir no sólo las cabezas nucleares estratégicas,sino también las armas tácticas y las cabezas de reserva», manifestóObama. «Podremos mantener nuestro poder de disuasión y a la vez realizar mayores reducciones», continuó, insistiendo en que EE UU no perderá poder por ello, al contrario de lo que denuncia la oposición republicana en Washington.

En todo caso, no se espera que se avance demasiado al respecto en los próximos días. Entre otras cosas porque el hombre fuerte de Moscú, Vladimir Putin, no acudirá a Seúl, sino que lo hará el presidente saliente, Dmitri Medvedev, con quien Obama firmó en abril de 2010 el nuevo Tratado START sobre reducción del armamento nuclear, un pacto que el Congreso ratificó en diciembre de ese año, pero cuya puesta en marcha ha estado lastrada por polémicas como el escudo de defensa antimisiles que el Pentágono quiere colocar sobre Europa. El primerapretón de manos con Putin previsto por la agenda de la Casa Blanca tendrá lugar en mayo, durante la cumbre del G-8 que tendrá lugar en Camp David, en la residencia de descanso presidencial.

Al margen de si avanza o no el desarme, la Cumbre de Seúl afrontará alo largo de hoy y mañana otras cuestiones ligadas a la seguridadnuclear, desde el riesgo al «terrorismo atómico» hasta el futuro de la energía de fisión tras el accidente de Fukushima. También estarán en el punto de mira los dos países sospechosos de estar buscando labomba: Irán y Corea del Norte. Y es que, aunque el tema de laproliferación no está en agenda y no se abordará directamente en las sesiones oficiales, se espera que se abra el diálogo durante losencuentros bilaterales.

El propio Obama, que lleva ya dos días en Seúl, no ha dejado de hablar de ello. Lo hizo el domingo, lanzando una nueva advertencia a Corea del Norte. Y lo volvió a hacer ayer, en referencia no sólo al régimen comunista de Pyongyang, sino también a Irán. Sobre el país de los ayatolás, el presidente estadounidense dijo que todavía hay algo de margen para la diplomacia, pero al mismo tiempo advirtió de que «el tiempo se agota». «Los líderes iraníes», agregó, «deben actuar con la seriedad y sentido de urgencia que el momento requiere. Deben cumplirsus obligaciones». Desde Teherán se continúa asegurando que elprograma nuclear es para uso civil y no militar, algo que Obamadescartó, calificando de «negación, engaño y decepción» la postura iraní.

El aislamiento de Pyongyang
A Corea del Norte le llegó el turno después, con un mensaje directo: «A estas alturas os debería haber quedado claro que vuestras provocaciones y la búsqueda de armas nucleares no están logrando la seguridad que buscáis, sino que la están minando. En lugar de la dignidad que deseáis, os estáis encontrando cada vez más aislados». Después, durante la reunión a puerta cerrada que mantuvieron Obama y el presidente chino, Hu Jintao, Pekín, el único aliado de la dinastía Kim, se habría comprometido a esforzarse para disuadir a Pyongyang, aunque en unos términos confusos considerados por muchos analistas como pura retórica. El régimen norcoreano podría estar camuflando, bajo el pretexto de lanzar un satélite, un nuevo ensayo balístico de largo alcance que se llevaría a cabo el 15 de abril. Todo a pesar de los compromisos firmados en febrero a cambio de ayuda humanitaria.

 

El presidente confía en su reelección
Los micrófonos de las cámaras que cubrían el encuentro entre Obama y Medvedev en Seúl recogieron un comentario inusualmente sincero del presidente norteamericano. «Tras mi reelección tendré más flexibilidad», dijo Barack Obama al presidente ruso en funciones que le responde que transmitiré «ese mensaje» a Vladimir Putin. No es habitual escuchar a un político expresarse con tanta franqueza sobre su convicción de que será reelegido. Un exceso de confianza puede llevar a muchos electores a no votar.
 

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