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sábado, 25 octubre 2014
13:14
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La Razón

historico

UGT y CC OO avisan de un conflicto «a la griega» si el Gobierno no cede

  • Los líderes sindicales enarbolan la «lucha de clases» en la marcha de Madrid

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La marcha sindical en la Puerta del Sol
La marcha sindical en la Puerta del Sol

Madrid- Por mucho que gritaron, Toxo y Méndez no pudieron ocultar la realidad. El decorado de cartón piedra  en que los sindicatos convirtieron momentáneamente la Puerta del Sol no fue suficiente para esconder que a tan sólo veinte metros de donde se congregaban miles de personas, convencidas del éxito de la huelga general, todos los comercios y bares estaban abiertos. Desde Preciados a Alcalá pasando por el enjambre de callejas que atraviesan el centro de la capital, ni una tienda echó el cierre.
Ni siquiera los gritos contra la «gaviota carroñera que se ha despeñado en Despeñaperros», en alusión a los resultados autonómicos en Andalucía; las consignas contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, o los cánticos que daban al presidente del Gobierno,  Mariano Rajoy, unos meses más en el poder –«Mariano, no llegas al verano»– lograron enardecer a las masas –900.000, según los sindicatos convocantes, que calificaron la marcha como la «más numerosa de la democracia–. Nada nuevo, como tampoco los llamamientos a la lucha de clases, contra el clero y la banca, y mucho aire de resignación en los numerosos manifestantes. Entre ellos, algún grupo de profesores que admitía en voz baja haber trabajado por la mañana.
El líder de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, aseguró que 10,4 millones de trabajadores españoles –lo que supondría el 61% de la población ocupada– secundaron la huelga y vaticinó que, tras el éxito de la convocatoria, el Gobierno no podrá aplicar la reforma laboral, que calificó de dinámica «suicida» capaz de quebrar el Estado del Bienestar y la economía.     «No se pueden arruinar de un plumazo 30 años de diálogo social en España», indicó Toxo, quien advirtió de que la huelga general «no es la estación final de nada».
El líder de UGT, Cándido Méndez, suscribió la amenaza de tomar la «vía griega» –con sucesivas huelgas generales– si el Gobierno desoye a la calle. «El Gobierno tiene dos opciones: cambiar o cambiar», dijo Méndez, ovacionado entre gritos de «que viva la lucha de la clase obrera» al asegurar que «se ha marchitado el crédito político» de Rajoy, que no lleva ni 100 días en el poder. Ambos avisaron al Gobierno de que si no modifica «sustancialmente» la reforma y corrige los recortes, será el inicio de un «conflicto ascendente y prolongado».


Insultos a los periodistas
No fueron todos, pero sí un grupo lo suficientemente numeroso para hacerse notar. En la Puerta del Sol, sin que nadie se lo recriminara, unos 50 manifestantes cercaron una unidad móvil sin cesar de proferir insultos contra los medios de comunicación al grito de «manipuladores». La cosa no pasó a mayores, pero complicó la tarea de los algunos medios, que vieron cómo las banderas republicanas ondeaban justo delante de las cámaras. El incidente no empañó, sin embargo, el ambiente festivo, con batucadas acompañando la marcha y familias enteras.     

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