Los picadores de toros Raimundo Rodríguez Sánchez y Desiderio García Leiva, fallecieron ayer, en Valdemorillo (Madrid) y Barcelona, respectivamente, a consecuencia de sendas enfermedades. El estado de Raimundo Rodríguez, de 81 años, venía empeorando desde el pasado verano, cuando se le extirpó un pulmón, mientras que Desiderio, como se le conocía en la profesión, tenía también a sus 77 años una salud muy deteriorada a causa de la debilidad de sus huesos, que se achaca a una caída del caballo estando en activo.
El picador madrileño estuvo con importantes toreros como Manuel García «Palmeño», Agapito García «Serranito», Andrés Vázquez, Ortega Cano, José María Manzanares y José Luis Bote, entre otros. Por su parte, Desiderió también actuó con el importante torero catalán Joaquín Bernadó, con Carmelo García «Carmelo», Luis Cantero y otros espadas de Cataluña y Valencia.
Raimundo formó parte de la «Cuadrilla del Arte», que integraban el también picador Alfonso Rodríguez «El Moro» y los banderilleros Paco Honrubia, Eliseo Capilla y Curro Álvarez. En 1970, en Las Ventas, con un toro de Victorino Martín, el público le obligó a dar la vuelta al ruedo tras picar de forma magistral a «Pajarero», un toro de 561 kilos de peso.
En este sentido, Raimundo Rodríguez en la Feria de San Isidro ganó en tres ocasiones el premio «El Puyazo», al mejor de su escalafón en los años 1970, 1971 y 1975, además de conseguir numerosos y prestigiosos trofeos como el Mayte.
También triunfó en otras ciudades españolas como en Logroño, en 1973, y, más tarde, en 1980, en Burgos. Además, su forma de picar traspasó fronteras, pues lidió en ciudades toreras importantes como Nimes y Dax, en 1971 y 1975, respectivamente.
Raimundo Rodríguez ha muerto sin llegar a ver cumplido uno de sus sueños, la publicación de sus memorias en el ruedo, un libro que está previsto que se presente en la plaza de Las Ventas durante la próxima Feria de San Isidro. En el mismo, explica la técnica y la afición que hay que conjugar para picar bien a los toros.
Por su parte, Desiderio tuvo el honor de picar al primer toro de Victorino Martín que se lidió en La Monumental de Barcelona, actuando a las órdenes del diestro catalán Joaquín Bernadó. Debutó en la plaza de Alzira (Valencia) en 1962. Nació en Valencia, aunque desde la infancia vivió prácticamente en Barcelona, por lo que se le considera torero catalán. En el año 1988 logró el premio al mejor picador de la Feria de Julio de Valencia.

