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miércoles, 30 julio 2014
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La Razón

Columnistas

El fruto de ZP y Rubalcaba por Iñaki Zaragüeta

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No podía suceder otra cosa. La carta de los presos de Eta aclara quién manda en la organización y su entorno. Zapatero y Rubalcaba pagaron en las urnas sus errores, pero habría que pedirles más responsabilidades, como la de facilitar la legalización de Bildu, para desprestigio además del Tribunal Constitucional. ETA está en las mismas. Hoy vemos cómo aquello no ha supuesto avance real. Al contrario, amenazan y campan a sus anchas en numerosas instituciones y territorios. Al escribir sobre esto, me dan ganas de reproducir el artículo del 17 de octubre. Sólo recuerdo «desde el momento que Rubalcaba apostó –imagino que junto a ZP– por la legalización de Bildu, protagonizaba un error de estrategia … La legalización de un instrumento de los terroristas debería haber sido el final, tras la disolución de la banda. Nunca el comienzo. El colofón, después de que los jóvenes, los que roban la dinamita y las placas de coches, hubieran expresado su voluntad de abandonar. El relevo generacional guarda silencio …». Entonces calló, hoy ha hablado. Como había sucedido otras veces, negociaban los mayores; sus herederos ni palabra. Ni una concesión por su parte. Han asesinado a mil personas y parecen dispuestos a repetirse si no se aceptan sus exigencias. Un Estado de Derecho sólo tiene la vía marcada por el ministro del Interior, Jorge Fernández: «No tenemos nada que negociar con una organización terrorista. Sólo si ETA se disuelve, el Ejecutivo se podría replantear la política de dispersión». Así es la vida.

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