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martes, 21 octubre 2014
07:23
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La Razón

Columnistas

El lío argentino por César Lumbreras

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Las relaciones con Argentina andan un tanto revueltas a cuenta de las intenciones del Gobierno de Cristina de  «recuperar» a YPF, la empresa petrolera en la que la española Repsol tiene mayoría. Desde el Ejecutivo de Madrid han mandado un aviso serio al de Buenos Aires en un doble sentido: «No nos vamos a estar quietos y podríamos adoptar medidas de represalia de carácter comercial». Se ha dejado caer que resultarían afectadas las importaciones de biocombustibles procedentes de este país, las de carne y las de torta de soja.

No obstante, y en lo que respecta a este último producto, habrá que andarse con pies de plomo, porque la ganadería española es muy dependiente de la soja y antes sería necesario sustituir las importaciones de Argentina por mercancía procedente de otros países, para evitar que los precios suban todavía más. Mientras tanto, desde Bruselas, la Comisión Europea ha enviado un mensaje ambiguo.

Por un lado, ha dicho que está preocupada por la evolución de los acontecimientos, mientras que, por otro, ha señalado que puede hacer muy poco para presionar. Esto último no es cierto del todo. En estos momentos se desarrollan negociaciones entre delegaciones de Bruselas y de Mercosur para alcanzar un acuerdo de libre comercio entre la UE y este bloque económico del que forma parte Argentina.

Según han denunciado las organizaciones agrarias comunitarias, éste sería muy perjudicial para los agricultores y ganaderos de los estados miembros, especialmente en sectores como la carne de vacuno, de pollo o los cereales. Pues bien, desde la comisión se puede marear un poco la perdiz, se pueden enviar mensajes dilatorios, se puede insinuar más o menos a las claras que la actitud del Gobierno argentino hacia una empresa de un país miembro de la UE no es la mejor para favorecer las negociaciones. Dicho de otro modo, la Comisión Europea no puede ponerse de perfil en este asunto.

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