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jueves, 24 abril 2014
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La Razón

Columnistas

Meritocracia por Rosetta Forner

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En EE UU no se es profesor en la misma universidad donde se obtuvo la licenciatura. Sencillamente para evitar el «enchufismo» –mal de males en España–, que lleva indefectiblemente a la mediocridad. En la Universidad española hay mucho buen profesional con verdadera vocación de enseñante. Desafortunadamente, son los menos. Hay demasiado amiguismo. ¿Es malo que cada comunidad haya querido ofrecer todo tipo de licenciaturas? No, en principio. Es práctico tener una universidad cerca donde poder estudiar sin tener que emplear una fortuna en ello. Todos los españoles tienen derecho a una enseñanza de calidad, porque esa es la manera de prosperar de la gente sin posibles. Hacer accesible la enseñanza universitaria es muy recomendable, porque un país que invierte en alimentar las neuronas de sus habitantes, tiene ante si un futuro próspero. Ahora bien, la calidad debe ser excelente. ¿Estamos dispuestos a fomentar la excelencia en la Universidad y fuera de ella? Deberíamos. Es urgente que nos centremos en ser competentes y originales en variados frentes, pues estamos a la cola en muchos aspectos respecto de otros países, lo cual, decididamente, es un desastre. Como ciudadana quiero un país donde se fomente la competitividad basada en méritos, no en «contactos». Mi abuelo solía decir: «Quien tiene padrinos, se bautiza». Y, mi abuela añadía: «Bueno y barato hace tiempo que están peleados». Las cosas cuestan esfuerzo, y dinero. Tener una enseñanza universitaria por la cual merezca la pena pagar es cuestión de todos. Como país, estamos atrapados en una actitud de «salir a no perder», y nos urge cambiar a «salir a ganar». El saber no ocupa lugar. Pues, una cabeza bien amueblada, vale por dos o por muchas más.



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