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jueves, 18 diciembre 2014
21:13
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La Razón

Copenhague: sosiego nórdico

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Copenhague: sosiego nórdico
Copenhague: sosiego nórdico

Reposada y serena, la capital de Dinamarca está pensada para un viajero que quiere desconectar de las prisas, del ruido y del estrés. Con sus amplias calles, aceras espaciosas, tráfico bien ordenado, una limpieza ejemplar y una extensa red de jardines, estanques y parques, la ciudad nos invita a recorrerla a pie o, quizá, sobre dos ruedas. Si el tiempo acompaña, aquí el día a día transcurre al son de las bicicletas, y no del tráfico insufrible.
Los dos kilómetros de la calle Stroget, el gran eje comercial danés, repleto de tiendas, restaurantes y terrazas donde tomar un tentempié, asegura el entretenimiento durante unas horas. Al final, la plaza Kongens Nytorv nos lleva hasta la parte más antigua del puerto, famosa por las fachadas de colores que datan del siglo XVII. Pero limitarse a ver el centro de la ciudad puede no dejar satisfecho a los viajeros más curiosos. Copenhague es mucho más que la famosa Sirena, el tradicional paseo por los canales o el recorrido por el Tívoli. Debemos convertirnos, pues, en auténticos daneses. Merece la pena coger fuerzas y desayunar al estilo local, apostando por una buena rebanada de pan con salmón o arenque. Subidos a una bicicleta, podemos descubrir las pequeñas villas que rodean el centro de la ciudad, con sus palacios neoclásicos adornados con agujas y torrecillas de cobre; el municipio de Frederiksberg, clavado como una cuña detrás del centro; y el este, donde el paseo puede ser más largo hasta Osterbro.
Las salidas nocturnas también están contempladas en una escapada a Copenhague. Además de las típicas discotecas de los hoteles más conocidos, resulta aconsejable «colarse» en los «nightclub», donde acuden los lugareños a escuchar música de jazz o bailar. Y si la temporada lo permite, es aconsejable acercarse a Charlottenlund, la playa a la que van a broncearse. Poco a nada tiene que ver con nuestro litoral, por lo que la experiencia resulta de lo más seductora.
 

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