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    OPINIÓN

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martes, 19 agosto 2014
03:41
Actualizado a las 

La Razón

Política

Rajoy dice al PSOE que se calle y le recuerda que es el culpable de la crisis

  • Seguirá con sus reformas y ajustes del gasto porque no hay otra salida posible. Avisa de que si España deja crecer más su deuda corre el riesgo de no poder pagarla

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, defendió ayer con energía sus reformas y las políticas de austeridad y de contención del gasto público. España apoyará las medidas en apoyo del crecimiento económico que se presenten en el próximo Consejo Europeo, y hará sus propias aportaciones, pero al mismo tiempo seguirá dando pasos adelante para cumplir con el objetivo de déficit que ha asumido ante la UE. Casi al mismo tiempo que arrancaban las nuevas protestas de la izquierda contra los recortes del gasto público Rajoy advertía de que España no tiene alternativa, debe seguir soltando las «amarras» que lastran nuestra economía y debe continuar ajustándose el cinturón. Como ejemplo citó el problema de la deuda y el riesgo de que si sigue creciendo, no podamos pagarla.

Rajoy hizo pedagogía sobre el sentido de unas reformas «positivas y obligadas», la urgencia de continuar por esa senda y la obligación de España de acompasar sin demora sus ingresos y sus gastos, como único camino para volver a crecer y crear empleo. Y todo ello con el PSOE en el centro de la diana por su falta de apoyo a las políticas de su Ejecutivo y «por lo que ha dejado atrás». La herencia, los dos puntos y medio de déficit por encima del comprometido en 2011, volvió a ser la justificación de las medidas impopulares que está teniendo que aprobar y que no incluyó en su programa electoral.

«Lo menos que podían hacer es callarse después de lo que nos han dejado aquí», dijo del PSOE en la clausura del Congreso del PP de Madrid. Dos días después, por cierto, de que el Gobierno dejase caer que habrá nuevas subidas de impuestos, IVA e impuestos especiales, en 2013, que se suman a la ya aprobada del IRPF, y que además confirmase que habrá que esperar al año que viene para que se frene la destrucción de empleo.

Rajoy echó en cara a los socialistas que «en siete años largos» de mandato no tomaran decisiones ni pusieran en marcha las reformas que ahora está ejecutando su Gabinete. «Y como no lo hicieron, así estamos. Y ahora se oponen a todo, votan que no a cualquier planteamiento en temas capitales. No entienden, o no quieren entender, o no sé qué les pasa, porque para salir del pozo hay que hacer lo que ellos no hicieron, y en algunos casos, exactamente lo contrario de lo que ellos hicieron», proclamó.

La agenda reformista, pese al rechazo social que pueda recibir, seguirá aplicándose, y de hecho el Gobierno ya tiene nuevas medidas para el Consejo de Ministros del próximo viernes. De distintas maneras Rajoy insistió en que está «intentando ser justo y equitativo» en sus decisiones, en que tiene una hoja de ruta y en que está convencido de que su plan sacará a España de la crisis, aunque lleve un tiempo que produzca resultados. Con esta declaración de principios el presidente busca conjurar la desazón de quienes, incluso dentro de su partido, no entienden por qué ni Bruselas ni los mercados nos dan tregua pese a las difíciles decisiones que está adoptando el Gobierno. Y también busca tranquilizar a las instituciones comunitarias y a los inversores con el mensaje de que ni la calle ni la corriente europea que cuestiona la austeridad le van a servir de excusa para pararse.

«Sé que estamos tomando decisiones que afectan a mucha gente. A algunos con pocos recursos, los menos; y a otros, con muchos recursos económicos, los más. Pero lo estamos haciendo para favorecer la recuperación económica y el empleo», comentó. Antes de añadir, que si ha tenido que ir más allá de su programa ha sido porque «la situación no era la que nos dijeron que era». En 2012 España tendrá que reducir su déficit en 18.000 millones de euros más de lo previsto; y en 10.000 más el año que viene. «Y la responsabilidad la tiene quien la tiene», subrayó como escudo frente a las críticas.

Un discurso de autoafirmación y dirigido a dar confianza sobre el resultado de sus decisiones. Con la puerta abierta a la esperanza porque, como dicen en Moncloa, «a los ciudadanos no se les puede estar pidiendo continuamente sacrificios sin conseguir hacerles ver que esos sacrificios tienen un sentido». Y en ello se afanó ayer Rajoy: «Estamos poniendo las bases del futuro»; «si hacemos las cosas bien este país saldrá adelante seguro, y el año que viene va a ser mejor que 2012»; y «estamos trabajando para crear empleo, crecer y mejorar los servicios públicos, y por eso hemos hecho todas estas reformas».

El remate fue una sonora petición de ayuda a los suyos y a los de fuera. «Estamos dispuestos a compartir las decisiones con quien quiera defender el interés general, pero no podemos renunciar a tomar decisiones porque lo requiere el interés general y el futuro de los españoles», afirmó.


Las claves
1.- REFORMAS
«España necesita, y con urgencia, profundos cambios estructurales»
2.- FRAUDE
«Quien defrauda a Hacienda no está engañando al Gobierno, sino a los españoles»
3.- UNIÓN EUROPEA
«Estamos en el euro porque quisimos, queremos y forma parte de nuestro proyecto»
4.- AGENDA
«Cada viernes continuarán las reformas para sentar las bases del crecimiento»

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