Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
viernes, 22 agosto 2014
04:13
Actualizado a las 

La Razón

Columnistas

Majestad se lo repito por Miguel Ors

  • 1

L23 Príncipe
Desde ayer, ese rico y y sustancioso bombón mediterraneo que es el Principado de Mónaco tiene dos Príncipes. Alberto, Príncipe de Mónaco, y Rafa Nadal, Príncipe de Montecarlo.
Y al año siguiente, 2012, Nadal resucitó: divino Nadal. Como, además, alberga el gen de la fascinante humildad y el gen del fino humor, tras ganarle, se disculpó así con Djokovic: «Gracias por haberme dejado ganar».
–Que sí, Majestad, se lo repito:Nadal, por español excelso, por sublimar la «marca» España, por su caballerosidad y por sus triunfos, se merece el Toisón de Oro.

M24 Mourinho
¿Es Mourinho quien ha dejado K.O. al Barça en la Liga? No. Ha sido el equipo y muy especialmente Cristiano. La suerte de Mourinho es Cristiano, contar con el mejor artillero balómpedico del mundo. Sin él, Mourinho seguiría siendo lo que es: un entrenador «consí, consá», listo, mediático, pero no tan deslumbrante, técnicamente, como él se cree o piensa de sí mismo, mientras que el Madrid, con él, no hila precisamente fútbol estético.
–Pues, oiga, que parece que no se va, que dice que él sigue. Y que a mí, sépalo, me encanta.
El fútbol, afortunadamente, es la democracia de la discrepancia y del forofismo. No deben molestar por lo tanto las discrepancias. Hay que aceptarlas. Es preferible la tolerancia a la libertad asilvestrada.

X25 Cruel
Cruel –leo– lo que, congraciado con el azar o la mala suerte, le ha hecho el Chelsea al Barcelona. Cruel, sí. Parpadea hoy en los textos políticos y futbolísticos el adjetivo cruel. «Sí, sí». Rubalcaba moteja de crueles los presupuestos de Rajoy.
–Un momento. ¿Por qué «Sí, sí» Rubalcaba?
Es uno de sus latiguillos oratorios: «Sí, sí, señor Rajoy; sí, sí, señor Rajoy, sus presupuestos son crueles». Sobre todo cuando suelta trola, adicción consustancial a su biología política. No es buen político, al parecer, quien no sabe esgrimir el florete de la mentira con efecto populista.
–¡Ah!
Sigo. El Chelsea, ciertamente, tiene un ángel de la guarda más celestial que el del Barça. Tira a gol cuatro o cinco veces en los dos partidos y no marra ningun tiro. ¡Pleno increíble!

J26 Cruel II
Cruel, también, lo del Real Madrid. Y Mourinho, ésta es la otra mala noticia, confirma oralmente que, en efecto, sigue. Como aquel fenecido cómico, él sigue, «yo sigo». ¿Por qué?
–Florentino sigue creyendo en él. Hay otra razón: «prescindir» de él, contra su voluntad, costaría una pirámide de millones.
Allá el señor Pérez. Mourinho, de momento, es bastante culpable –tanto o más que los jugadores– de la «cruel decepción» del morronazo del Real Madrid contra el Bayern.
–¿Por qué no le cae simpático Mourinho?, me preguntan.
–Es antipático, mediáticamente hablando; tiene mucho cuento, es muy teatrero, no da lustre y brillo a la imagen del Real Madrid, presume de «amar» a Inglaterra (es obvio, aunque no lo reconozca explícitamente, que España no le gusta), su equipo es el Inter y, en fin, porque el Real Madrid, con él, ni juega bien ni bonito a pesar de que el «Creso» Florentino le compra todo lo que le pide, que encima ni es barato ni refulgente. Reflexiónese, si no, sobre los jugadores que vinieron el pasado año a petición suya.

S28 Tito
El segundo de Guardiola, Tito Vilanova, será el Guardiola del Barça la próxima temporada. Así es el Barça: a rey muerto, en el acto, rey puesto. ¿Lo hará Tito tan maravillosamente como Guardiola? No lo sé. Pero esto de Tito y Guardiola reaviva en mi memoria lo que en cierta ocasión me dijo Raimundo Saporta:
–Yo me veo como un buen segundo. Como segundo, me siento firme, seguro, contento. Las responsabilidades de ser el primero me abruman.
Me lo confesó tras el «fracaso» de la Selección en el Mundial de 1982, de cuyo comité organizador fue el presidente, vaya, el primero. Dice un dicho que detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer o un gran cerebro. ¿También en el fútbol?

Vídeos

  • 1