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jueves, 24 julio 2014
08:32
Actualizado a las 

La Razón

Toros

Morenito roza el triunfo y Sergio Aguilar se impone

  • Las Ventas (Madrid). Corrida Goyesca. Se lidiaron cuatro toros de Los Bayones, uno de José Luis Iniesta, sobrero 1º y otro, el 6º, de Abilio Ramiro Hernández, bien presentados, de distintas hechuras. El 1º, noble con poco fondo; el 2º y el 5º, deslucidos; el 3º, con movilidad y manejable; el 4º, encastado y difícil; y el 6º, apagado y a menos. Un tercio de entrada.
    - El Fundi, de crema e hilo negro, pinchazo, estocada buena, aviso, descabello (saludos); aviso, estocada baja (ovación).
    - Sergio Aguilar, de grana e hilo negro, buena estocada (saludos); buena estocada (saludos).
    - Morenito de Aranda, de azul cielo e hilo azulón, estocada contraria, aviso (vuelta al ruedo); más de media (vuelta al ruedo).

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De Aranda dio dos vueltas al ruedo en la Corrida Goyesca de Madrid
De Aranda dio dos vueltas al ruedo en la Corrida Goyesca de Madrid

Hizo Florito, no hace falta explicaciones, el paseíllo del reconocimiento por la mañana. Al veterano de la plaza de Madrid, que es todo un clásico, le impuso nada menos que la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, la Cruz del 2 de mayo. Apenas había comenzado el festejo, salió a escena. Primer toro de la tarde. Y a los corrales. Se llevó la ovación Florito y al que no se la dieron, pero se la entregamos en la memoria fue a Joselito, que también resultó distinguido en la gala. Y estábamos de aniversario. Lo estamos todos los 2 de mayo. Aquel de 1996 y la encerrona del torero madrileño nos marcó a muchos para siempre. A fuego.

Madrid anunció ayer un cartel para aficionados, pero no dio con la tecla para llenar el tendido. Acabado todo, con la lidia de varias ganaderías, anunciada estaba Los Bayones, surgen preguntas irritantes. ¿Cómo es posible que la pureza de ese Sergio Aguilar no encuentre sitio en más plazas? No tuvo lote. Ni un toro ni el otro. Ni soñarlo, pero sí tuvo toda la pureza para hacer sólido un trasteo donde no veíamos nada. Saber que se pone igual con el malo, el bueno y el regular da a sus actuaciones el valor de la autenticidad, tan perdido en la vorágine de las ferias y en la temporada de esos toreros que, hagan lo que hagan, tienen 70 corridas de toros firmadas. A la carrera. En la ligereza del toreo. Aguilar ayer se jugó los muslos ante toros con descarados pitones. Ni una vez vendió el esfuerzo, porque la torería es otra cosa que se lleva por dentro. El segundo, de Los Bayones, se  le coló nada más empezar. Y Aguilar se puso a torear con la zurda, sin ayuda, sin embalajes, a pecho descubierto. Iba y venía el toro. Sin clase ninguna, rajándose y a menos. La estocada fue de 10. Y otra más la del quinto, que tuvo la casta bajo mínimos. Se lo trabajó Aguilar y no dio puntada sin hilo.

Morenito peleó a fondo la faena del sexto, del hierro de Hernández, que fue paradote el toro y muy a menos. A la inversa evolucionó Morenito. Metiéndose entre los pitones, cruzado, pendiente de la colocación e intentando ganar por ahí lo que el toro le negaba. Hizo un esfuerzo y sacó muletazos de mérito tal y como estaba el panorama. A la vuelta al ruedo, sumó otra en el toro anterior. Fue uno de Los Bayones con más movilidad, buen toro, aunque se metiera por dentro a mitad de viaje. Luis Carlos Aranda se desmonteró con los palos. Lo suyo fueron palabras mayores. Un canto a la torería.  La faena de Morenito tuvo de todo. Pases buenos, bien concebidos, y otro más irregulares. Mantuvo el interés pero no alcanzó la rotundidad. El palco silenció y el premio fue la vuelta.

A El Fundi fueron a parar dos brindis de sus compañeros. 25 años después de tomar la alternativa José Pedro se va del toreo. Todavía le veremos en San Isidro. Su cuarto fue el toro de la discordia. Fundi tuvo que hacer un esfuerzo importante para estar delante. El toro tenía movilidad, transmitía y también un defecto que ponía las cosas muy difíciles al que estaba delante: hacía hilo entre muletazo y muletazo. No había apenas sitio para abandonar un pase y enganchar el siguiente. Exigió el encastado toro. Fundi quiso, pero no puso de acuerdo a todos. Tiró de profesionalidad con el noble primero de Iniesta, sobrero de cinco años y medio, que tenía bondad en esa seria embestida pero falta de continuidad. Lo que son las cosas, en uno por exceso y otro por defecto. Y en Madrid. Y en la Goyesca. Otro Dos de mayo. Otro golpe de atención de un torero madrileño, Sergio Aguilar.Y van...

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