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sábado, 29 noviembre 2014
08:13
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La Razón

Finanzas

Rajoy pedirá a Draghi una mayor implicación con los países que cumplen

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Madrid- El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se verá hoy en privado con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, antes de la cena que, a puerta cerrada, celebrará en Barcelona el Consejo de Gobierno del BCE, según confirmaron fuentes oficiales de Moncloa. En esa entrevista, el jefe del Ejecutivo analizará con Draghi la situación financiera de Europa y las presiones sobre la deuda española. Rajoy quiere que el BCE mantenga la liquidez para nuestra banca, es decir, que siga aceptando los «papeles» (deudas, hipotecas...) a cambio de financiación. «Lo ideal sería que el BCE pusiera en marcha la máquina de hacer billetes y saliesen adelante los "eurobonos", pero Alemania mantiene su rechazo y sabemos que esa opción no está hoy encima de la mesa. Por eso todo el esfuerzo lo haremos en esta dirección», explican desde el equipo económico de Rajoy. En su intervención ante el plenario Rajoy planteará el nuevo papel que, a su juicio, le toca desempeñar al BCE frente a la Reserva Federal o el Banco de Inglaterra. Es decir, defenderá que el órgano rector se implique más en ayudar a aquellos países que cumplen sus compromisos con la disciplina fiscal, que están haciendo reformas e importantes ajustes del gasto público. Esta posición no es nueva en el discurso del presidente. «No a todos se nos puede tratar por igual», sostienen en Moncloa.
Aunque ante el Consejo de Gobierno del BCE hará una exposición filosófica de carácter general, en Moncloa tienen en cuenta que la situación de la economía española estará presente. El objetivo es conseguir algún mensaje de apoyo. Aunque no tenga nombres y apellidos, que al menos se pueda interpretar como tal y que sirva como bálsamo ante los mercados y los inversores. El Ejecutivo da por hecho que desde el BCE se mantendrá la exigencia de que se profundice en las reformas estructurales, pero esperan que haya un reconocimiento a las decisiones ya adoptadas tanto en ajustes del gasto público como en las reformas. España sigue siendo uno de los focos principales de atención en la UE por la inestabilidad e incertidumbre que nos rodean y por su peso dentro de la Unión. Otra de las incógnitas es si habrá algún cambio de registro en el discurso del BCE, pero que tenga en cuenta la situación de los mercados y las extremas dificultades que atraviesan algunos de los países de la eurozona por el recrudecimiento de la crisis de la deuda.

 

ESPAÑA DEJARÁ SU SILLÓN
Las posibilidades de que otro español sustituya a José Manuel González Páramo en el comité ejecutivo del BCE son muy remotas, por lo que, por primera vez desde su creación, en 1998, nuestro país no tendrá representante. El hecho de que un  italiano presida la institución y un portugués, Vítor Constâncio, sea el número dos, da demasiado peso a los países del sur. Los países del norte quieren hacer valer sus «ratings» y apuestan por Yves Mersch, gobernador del Banco de Luxemburgo.

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