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lunes, 22 septiembre 2014
10:03
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La Razón

Columnistas

Es prematuro hablar de pactos por Carmen Gurruchaga

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La defensa del ex socio de Urdangarín intenta presionar a la Fiscalía con unas presuntas o ciertas conversaciones en las que habría intervenido Doña Cristina para ayudar a que Nóos, la fundación de su marido, consiguiera alguna de las concesiones que le fueron otorgadas. Sin embargo, la Justicia no va al ritmo que la defensa de Torres pretende impulsar, sino al que marca el momento procesal y en el que actualmente se encuentra esta causa, resulta prematuro plantear un acuerdo entre la partes, dado que aún queda mucho por investigar y el sumario no está cerrado. 

El Ministerio Fiscal no ve razón alguna para que la Infanta se vea involucrada en el proceso que sí afecta a Iñaki Urdangarín y las amenazas más o menos subliminales lanzadas por Torres deberán  demostrar que Doña Cristina tenía intención de colaborar en una acción sabiendo que se trataba de un ilícito penal. Vamos, que parece muy complicado poder demostrar esto último, por lo que da la sensación de que el fiscal se mantendrá en la postura de no considerar pertinente que la hija del Rey de España se vea implicada en el procedimiento que afecta a su esposo. Y no porque se esté tratando este caso de manera excepcional sino porque  para procesar a alguien deben existir indicios racionales de que esa persona haya cometido un delito.

En cualquier caso, el acuerdo entre las partes es una figura que sí contempla la jurisdicción española. Es decir, en el caso de Urdangarín, una vez concluida la instrucción del sumario, el duque de Palma se declararía culpable, asumiría lo acordado entre su defensa y la Fiscalía y la única ventaja sería que eludiría  pasar por el trance de una penosa vista oral.
 

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