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miércoles, 17 septiembre 2014
21:26
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La Razón

Columnistas

Adiós por Enrique Lacalle

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Un Camp Nou con casi noventa mil espectadores despidió a Guardiola como se merece, a lo grande. Vídeo de recuerdos, abrazo de toda la plantilla, manteo, medalla de oro y brillantes del club y discurso emotivo de Pep ante un público entregado desde el centro del campo. Una noche para el recuerdo, una noche de unidad del barcelonismo y de agradecimiento a alguien que ha hecho muy feliz a la afición con sus 13 títulos, 14 si gana la Copa del Rey, en tan sólo cuatro años. Un récord para la historia entre los muchos batidos por este gran entrenador. Con un «hasta pronto, no me perderéis nunca», se despidió. Sólo Laporta rompió el clímax de una noche mágica, mostrando una vez más su resentimiento tras fracasar en la política.

Messi se despidió como sólo él sabe, a su manera, con cuatro goles, un póquer que hizo feliz a Guardiola en un  derbi que no tenía interés pues nada había en juego. Sólo el homenaje a Guardiola calentó el ambiente, más los 50 goles de Messi en Liga, lo que le garantiza, con sólo un partido pendiente, el «Pichichi» y la Bota de Oro, convirtiéndole en el amo y señor del gol en Europa. El presidente Sandro Rosell le dijo a Pep que se va por la puerta grande y que la puerta estará siempre abierta para que vuelva cuando quiera. Ésa es la pura verdad, pues el Barça es su casa, el Barça le quiere y ha sabido conectar con la gente, ha hecho disfrutar a la afición como nunca, ganando títulos y creando uno de los mejores equipos de la historia.
 

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