Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
sábado, 01 noviembre 2014
14:10
Actualizado a las 

La Razón

Coyuntura

Bruselas espera un plan de viabilidad para aprobar las ayudas

  • 1

BRUSELAS- El comisario de Economía, Joaquín Almunia, advirtió ayer de que si Bankia recibe finalmente ayudas del Estado, tendrá que someterse a las reglas del derecho comunitario y, en especial, presentar un plan de reestructuración. En concreto, ese plan tendrá que contemplar «la viabilidad del modelo de negocio, el reparto adecuado de cargas y esfuerzos y eliminación de las posibles distorsiones de competencia», manifestó el responsable de la políticade  Competencia y Ayudas de Estado del Ejecutivo comunitario. Almunia subrayó que todavía no ha recibido notificación oficial alguna sobre los planes del Ejecutivo español respecto a la entidad dirigida hasta ahora por Rodrigo Rato. No obstante, recalcó que el ministro de Economía, Luis de Guindos, le comunicó en su último encuentro la «voluntad del Gobierno español de trabajar de la manera más estrecha» para que todo aquello que la Comisión tenga que analizar de la nueva fase de restructuración del sector bancario nacional «se haga en la mejor de las formas y en los plazos más cortos posibles».

Si Bankia va a recibir ayudas públicas, se aplicará la regla vigente desde enero de 2011 por la cual no hay ningún tipo de mínimo o máximo y cualquier ayuda pública – avales y garantías, aportación de capital, aseguramiento de activos tóxicos, etc ...– requiere un plan de reestructuración para que pueda ser aprobado por la Comisión Europea.

 

La ayuda de 2010 no se comunicó
A finales de 2010, en la primera fase de restructuración bancaria, Bankia recibió 4.465 millones del primer Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Aquellas ayudas se notificaron a Bruselas, aunque por entonces no se requería una aprobación de la Comisión porque los fondos públicos no superaban el 2% de los activos.

Vídeos

  • 1