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domingo, 21 diciembre 2014
13:46
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La Razón

Urdangarín pierde a su padre en el peor año

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El duque de Palma junto a su padre, Juan Urdangarín
El duque de Palma junto a su padre, Juan Urdangarín

Madrid- La tarde de ayer fue posiblemente la única en la que Iñaki Urdangarín no dedicaría un pensamiento a su implicación en el «caso Nóos». Su padre, Juan María Urdangarín Berriochoa, falleció a los 79 años de edad en su residencia de Vitoria.

El duque de Palma recordará este año, esta fecha, como la etapa más dura de su vida. Si a finales de diciembre su padre político, Su Majestad el Rey, vetó su presencia en cualquier acto oficial de la Casa Real, ayer la enfermedad le vetó volver a ver a su padre. Nacido en Zumárraga, fue muy prolífico en su vida profesional, ya que ligó sus ocupaciones al sector químico, al financiero y al político, fue consejero delegado de la multinacional alemana Fuchs, presidente de  Caja Vital entre 1996 y el año 2000 y militante de base del PNV.  Y su vida personal, a su mujer, la aristócrata belga Claire Liebaert, y a sus siete hijos. El deterioro de su salud en los últimos meses coincidió con el escándalo público  suscitado alrededor de uno de ellos: Iñaki. Juan María Urdangarín sufría problemas respiratorios y cardiacos, y en su historial clínico figuraba un derrame cerebral. El agravamiento de su estado físico  en su última etapa de vida vino de la mano del  «destape» de las presuntas actividades ilegales de su hijo en el Instituto Nóos. Hasta que ayer, a última hora de la tarde, falleció en su domicilio de una urbanización privada de la capital alavesa a las 18:00 horas. Su funeral tendrá lugar mañana por la tarde en la Basílica de San Prudencio de Armentia.

Siempre pendiente de la salud de su padre, el marido de la Infanta Cristina quiso estar estos días cerca de él y, a pesar de las recomendaciones recibidas de no entrar en suelo español, se desplazó el pasado martes desde Washington a Vitoria, haciendo escala en Múnich. Aterrizó en España por la mañana, y fue directamente a casa de sus padres. Sin ánimo de ser visto, abandonó el domicilio sobre las 20: 15, tumbado en el asiento trasero de un coche para pasar desapercibido para los vecinos.

Juan María Urdangarín siempre tuvo una palabra amable hacia su familia política, de la que destacaba su fácil acceso. Especialmente de Doña Sofía y el Príncipe. Concretamente, de la Reina aseguró en una ocasión que la estimaba «muchísimo por ser una gran persona», y de Don Felipe resaltó su sencillez. «Es encantador, creo que tendrá exito».

Urdangarín y el «caso Nóos»
Así, el padre del duque de Palma  ha muerto dos meses y medio después de que su hijo, el duque de Palma, viviese uno de sus momentos más amargos: su maratoniana declaración ante el juez del pasado 25 de febrero para dar cuenta de las supuestas actividades irregulares cometidas al frente del Instituto Nóos. Con una expectación mediática sin precedentes en la isla, Iñaki Urdangarín afrontó el mal trago de declarar como imputado por graves delitos (prevaricación, malversación, fraude a la Administración y falsedad documental) para intentar, como aseguró a los medios de comunicación visiblemente nervioso a las puertas del tribunal, defender su inocencia y limpiar su honor. Era la primera vez que un miembro de la Familia Real se veía obligado a declarar como imputado por una investigación judicial.

Desde esa fecha, lejos de despejarse, los nubarrones judiciales que ensombrecen el futuro de Urdangarín se han multiplicado. El propio instructor de la causa deslizó el pasado marzo en una resolución que las explicaciones del duque de Palma sobre su papel de representación en Nóos «no acaba de convencer», por lo que, añadía, Urdangarín «siempre estuvo detrás de todo».
El intercambio de acusaciones con su ex socio Diego Torres y las recurrentes peticiones de que la Infanta declare como imputada, desestimadas una y otra vez por el juez, tampoco han ayudado a Urdangarín a mantener la tranquilidad. Por si fuera poco, Torres aireó varios correos electrónicos remitidos por el duque de Palma en los que hacía referencia a supuestas gestiones del Rey y la Infanta. Intentando evitar que la investigación dañase más a la Familia Real y a la Monarquía, su abogado ha intentado en las últimas fechas un acercamiento a la Fiscalía buscando una sentencia de conformidad que reduzca la petición de pena del Ministerio Público. Con su padre gravemente enfermo, Urdangarín ha visto cómo cada visita a España relacionada con el «caso Nóos» ha sido seguida con lupa, hasta el punto de que incluso su llegada a los juzgados para declarar a pie o en coche se convirtió en motivo de encendido debate.

 

Perfil  
Juan María Urdangarín
Ingeniero y empresario

Juan María Urdangarín Berriochoa nació el 19 de septiembre de 1932 en Zumárraga (Guipúzcoa). Casado con la aristócrata belga  Claire Liebaert, tuvo siete hijos, entre ellos Iñaki, duque de Palma. Ingeniero industrial y diplomado en Administración y Gestión de Empresas, a comienzos de los años ochenta dejó Barcelona, donde  trabajaba en el sector químico, y su familia fijó su residencia en Vitoria. Durante más de 25 años desarrolló su carrera profesional en la multinacional alemana Fuchs, anteriormente Hispanoquímica, en la que llegó a desempeñar los puestos de director general y consejero delegado. Militante de base del Partido Nacionalista Vasco (PNV), entre el 19 de abril de 1996 y comienzos de abril de 2000 fue presidente de la Caja Vital Kutxa, fundada en 1990, fruto de la fusión de las cajas municipal y provincial de Álava.
 

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