Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
jueves, 18 diciembre 2014
17:16
Actualizado a las 

La Razón

Transmitir las creencias por Santiago Cañamares Arribas

  • 1

Puede sorprender que el Tribunal de Estrasburgo dé la razón a la Iglesia frente a un profesor de Religión despedido por su condición de sacerdote casado.  El fallo se comprende mejor atendiendo a la naturaleza de los derechos enfrentados: la libertad religiosa de la Iglesia y la vida privada del recurrente. La libertad religiosa reconoce a las confesiones un ámbito de autonomía para definir el contenido, objetivos y fines de la enseñanza y también para elegir los medios materiales y humanos. Como el ejercicio de dicha autonomía debe ajustarse a derecho, serán los tribunales quienes valoren si la decisión de no renovar a los profesores de Religión está basada en razones de índole religiosa o moral (libertad religiosa colectiva) y si respeta los derechos del trabajador.
Aunque los docentes no pierden derechos por dedicarse a la enseñanza religiosa, los casos en que se involucra el derecho de las confesiones religiosas a enseñar su doctrina han de resolverse reconociendo una posición prevalente a la libertad religiosa de las confesiones, ya que, en otro caso, se colocaría en difícil tesitura el derecho de la Iglesia a la transmisión de sus creencias, contenido nuclear de la libertad religiosa colectiva.

Santiago Cañamares Arribas
Profesor de Derecho Eclesiástico en  la Universidad Complutense

Síguenos en