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miércoles, 23 abril 2014
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La Razón

Interior

El fiasco del 15-M

  • Apenas 5.000 «indignados» celebraron ayer su primer aniversario en la Puerta del Sol. No congregaron ni a una quinta parte de los asistentes a la feria de San Isidro en Las Ventas

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Los «indignados» no tuvieron mucho éxito durante toda la jornada de su cumpleaños hasta después de la cacerolada. Según avanzaba la noche cada vez había menos manifestantes
Los «indignados» no tuvieron mucho éxito durante toda la jornada de su cumpleaños hasta después de la cacerolada. Según avanzaba la noche cada vez había menos manifestantes

Madrid- La «gran fiesta de cumpleaños» del 15-M no contó con los invitados que se esperaban. A pesar de ser ayer la fecha real del aniversario –y de que los «indignados» querían cuatro días de protestas precisamente para que la celebración alcanzara la célebre fecha–, la afluencia de simpatizantes del movimiento dejó ayer unas imágenes que nada tuvieron que ver con las de hace un año. El punto más álgido de asistentes en la Puerta del Sol, la plaza que fue «cuna» de la «indignación», se alcanzó sobre las 22:00 horas, cuando había unas 5.000 personas en el kilómetro cero. Muchas personas, aunque, si se compara con otras grandes concentraciones de gente por motivos de ocio, la cifra suena ridícula. Ayer en Madrid, al mismo tiempo que se concentraban los «indignados» en Sol, casi 24.000 personas disfrutaban de la tarde de toros más importante de Las Ventas. 

Lo que sí se repitió en este primer aniversario del 15-M es el carácter asambleario de la movilización y, desde el pasado sábado, los activistas han llevado a cabo un centenar de debates sobre todo tipo de temáticas. Interior, por su parte, mantuvo el dispositivo policial habitual de los últimos días y una docena de grupos de la UIP custodiaban la Real Casa de Correos –desde donde vigilan la principal concentración–, el Congreso de los Diputados, Cibeles y los espacios adyacentes a Sol.

La madrugada del martes, los agentes de la UIP detuvieron a ocho participantes tras el desalojo de la plaza, sobre las 4:15 horas de la madrugada. Los manifestantes llegaron a lanzar botellas y hasta algún adoquín a la Policía; dos agentes resultaron contusionados y un «indignado» sufrió cortes en la cara tras una caída.

A lo largo de los cuatro días de protestas –y a falta del transcurso de los acontecimientos de esta madrugada, cuando aún seguían los «indignados» en las plazas, los agentes de la UIP habían detenido a 28 personas sólo en la Puerta del Sol. 18 de ellos, el primer día (la noche del sábado, cuando acudieron a la manifestación más de 30.000 personas), dos, en la segunda noche (tras una reyerta, aunque sólo uno fue por atentado contra agente de la autoridad) y ocho, la tercera madrugada. A esta treintena de arrestados, hay que sumar las dos detenciones que se produjeron en Granada y la que se produjo en Barcelona, todas ellas el sábado. Esto supone que más de la tercera parte de las detenciones se han efectuado en personas con antecedentes por los mismos delitos (desobediencia, resistencia y atentado contra agente de la autoridad), e incluso con imputaciones más graves, como agresión sexual, malos tratos, allanamiento de morada, hurto y robo. Además, varios de los detenidos cometieron estos delitos fuera de Madrid, de lo que puede deducirse que son personas con sesgo «radical» que llegan desde otros puntos de España con la intención de provocar altercados.

En Barcelona, la celebración del último día de aniversario también se desarrolló de una forma un tanto desangelada. No se produjeron grandes incidentes ni detenidos. Durante toda la jornada, los «indignados» se dedicaron a protestar ante varias sedes bancarias, y en alguna ocasión cortaron el tráfico, pero apenas consiguieron congregar a pocas decenas de jóvenes. El objetivo principal del día era la sede del PP catalán, pero un amplísimo dispositivo policial, con más de quince furgones de antidisturbios de los Mossos d'Esquadra y un helicóptero, abortaron cualquier posibilidad de ataque al edificio. El 15-M se limitó a realizar una «performance» simulando un «entierro» de la Educación pública, y a lanzar todo tipo de proclamas contra políticos y banqueros. El siguiente objetivo fue la sede central de La Caixa, que ya llevaba blindada todo el día. Sucedió lo mismo que ante el PP: mucha proclama, pero poca acción. Por su  parte, en la capital del Turia volvió a ser la plaza del ayuntamiento el punto de encuentro del movimiento. Pasaban de las seis la tarde cuando un centenar de personas ocupó lo que consideran «la plaza del pueblo» para pedir lo mismo que hace un año, un cambio en la política y en la sociedad. A éstas se unieron más tarde un par de centenares más y todos corearon  frases como: «Necesitamos aprender a gobernarnos nosotros mismos». En la asamblea de ayer, los «indignados» debatieron sobre a quién habría que pedir la dimisión, si la de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, o de la delegada del Gobierno en la Comunitat, Paula Sánchez de León, por la respuesta policial a la invasión de la plaza del pasado sábado.


Feijóo, agredido por el 15-M en Orense
Unos sesenta integrantes de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública, Estudiantes sin Futuro e «indignados» del 15-M de Orense increparon hoy al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, antes de que éste participase en la presentación del denominado proyecto «Hospital 2050». La agresión coincide con el anuncio del PP gallego de incluir propuestas del 15-M en su programa.

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