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viernes, 25 abril 2014
00:20
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La Razón

África

Unos comicios bajo la sombra del fraude

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EL CAIRO- Nadie se hubiera imaginado que Ahmed Shafiq acabaría pasando a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales egipcias, de las que casi quedó eliminado. El Parlamento aprobó una ley que prohibía competir a los ex cargos del régimen de Mubarak de los últimos 10 años, y éste es el caso de Shafiq, pero la Comisión Electoral lo acabó admitiendo, aunque su candidatura todavía está en el Tribunal Constitucional. Los comicios se han ido fraguando a golpe de decisión judicial, como la que eliminó al candidato de los Hermanos Musulmanes, Jairat al Shater, por sus antecedentes penales, sustituido por el ahora ganador, Mohamed Mursi.
A pesar de que el proceso electoral ha sido en apariencia libre y limpio, tal y como confirman a LA RAZÓN observadores internacionales de forma anónima porque no están autorizados a hablar con la Prensa, el marco legal en el que se han llevado a cabo las votaciones plantea muchas dudas. Por ejemplo, las decisiones de la Comisión Electoral, son inapelables. Asimismo, plantea dudas la participación, que podría no alcanzar ni siquiera el 50% de los 53 millones de egipcios llamados a las urnas. La Ley no establece que los comicios queden invalidados si la participación es baja, pero el dato es significativo. Los observadores consultados por este periódico aseguran que el proceso en general ha sido «positivo» en el marco del contexto de la transición egipcia, aunque los estándares no alcanzan los internacionales. Por su parte, Cassa Uteem, jefe de la misión de observación del Instituto Electoral para la Democracia Sostenible en África dijo a LA RAZÓN que el proceso ha sido «bueno» y «sin restricciones» para su organización, una de las tres internacionales a las que se les ha permitido monitorear las elecciones. Si dentro de los colegios todo ha sido limpio, hay muchas denuncias de irregularidades en las calles, donde se han comprado votos. Los dos ganadores, Mursi y Shafiq, son los más acusados por el resto de candidatos.

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