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miércoles, 23 abril 2014
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La Razón

El Editorial

Confianza en España

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, mantuvo ayer una oportuna comparecencia pública  en la que acertó al difundir un mensaje de claridad y serenidad en una jornada especialmente complicada para la economía española. Los nuevos ataques a nuestra deuda externa, la Bolsa en números rojos, la banca bajo sospecha y la prima de riesgo disparada hasta los 511 puntos exigían del Ejecutivo una reacción pública inmediata y por eso ayer Rajoy aprovechó la rueda de prensa, tras la ejecutiva del Partido Popular, para explicar lo que está ocurriendo en España y Europa. De entrada, Rajoy negó que la nacionalización de Bankia, cuyas acciones se desplomaron ayer de forma espectacular en el parqué madrileño, pueda haber tenido influencia alguna en el crecimiento de la prima de riesgo hasta niveles históricos. El enésimo ataque de los mercados a nuestra deuda hay que buscarlo, según explicó el presidente, en problemas propios de la UE y, en especial, en la compleja situación de Grecia. Y se descarta, como también se hace desde el Banco Central Europeo, que la banca española necesite de un rescate con fondos europeos. El único camino posible para salir de esta situación, con la deuda a merced de los mercados y en riesgo de llegar a intereses absolutamente imposibles, pasa por perseverar en el programa reformista emprendido por el Gobierno, en seguir actuando con contundencia contra el déficit público y en enviar a la UE y al resto del mundo un mensaje de seriedad y de compromiso con las reformas aprobadas.  La comparecencia de Rajoy ha servido también para  ratificar el compromiso de España con el proyecto de la Unión Europea y de su moneda única. «No va a haber marcha atrás en el euro», dijo el presidente. España necesita en estos momentos el apoyo de la Unión y de sus instituciones, y que exista una apuesta aclara y decidida que ayude a rebajar la presión de los mercados sobre nuestra economía y nuestra deuda. En el fondo, se trata de recuperar la confianza perdida tras la gestión del Gobierno socialista, que nos obliga a efectuar un extraordinario esfuerzo para explicar y ratificar la seriedad de las reformas. Lo que cuenta es la credibilidad y por eso la situación de la prima de riesgo en España no preocupa especialmente a la Unión Europea, ni siquiera tras superar la barrera psicológica de los 500 puntos, hasta el punto de que no se piensa en modificar ninguna de las recomendaciones específicas para España que la UE dará a conocer mañana, miércoles, junto al resto de los Veintisiete. Unas recomendaciones que, en nuestro caso,  tendrán muy en cuenta el análisis de los actuales desequilibrios económicos y las medidas adoptadas por el Ejecutivo para aumentar la competitividad de la economía y la reforma del sistema financiero.

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