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viernes, 31 octubre 2014
20:15
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La Razón

Finanzas

ANÁLISIS: Por qué no es un rescate por Juan Iranzo

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- ¿Por qué la ayuda que ha solicitado España a sus socios europeos para su sector financiero no debe ser considerada un rescate?
– Cuando en el año 2010 la Unión Europea crea el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), el objetivo era que esta herramienta prestase asistencia a los países que amenazasen con incurrir en «default», es decir, con suspender pagos porque no podían financiarse en los mercados. Esto es lo que les ocurrió a Grecia, Irlanda y Portugal, que sí fueron rescatados a cambio de realizar una serie de ajustes macroeconómicos que empezaron a ejecutar al recibir los fondos. España, sin embargo, ha logrado seguir financiándose en los mercados, aunque haya tenido que elevar el tipo de interés que ofrece por su deuda. Además, diferentes líderes políticos como Barack Obama o Angela Merkel  han reconocido los ajustes que ha ido haciendo el Gobierno de Mariano Rajoy en los últimos meses. Lo que España ha solicitado es ayuda para que sus entidades financieras saneen sus balances y se recapitalicen sin que le hayan pedido contraprestaciones a cambio.

- ¿Por qué es buena solución para España?
– Por varias razones. En primer lugar, porque eliminará las dudas que existen sobre uno de los factores que generan mayor desconfianza en este momento, que es el estado del sector financiero. Además, contribuirá a mejorar las cuentas públicas. Lo único que no va a desaparecer es el riesgo cambiario.

- ¿Por qué la ayuda es buena para la eurozona?
– Porque con ella, probablemente, se logre atajar el riesgo de contagio sistémico en la eurozona. De lo que se trata es de evitar que los problemas de las entidades españolas se acaben trasladando a otros países.

-Aunque no se considere un rescate, ¿hay riesgo de que pague la ciudadanía esta recapitalización?

– No, esto lo van a pagar las entidades financieras con sus resultados porque es una ayuda directa al sector. Y también, aunque en menor medida, sus accionistas, pero no el conjunto de la sociedad. También pueden verse afectados los poseedores de participaciones preferentes, aunque las entidades están buscando soluciones para que se vean lo menos perjudicados.

- ¿Hubiera sido mejor hacer una inyección directa de capital a los bancos?
– En mi opinión, sí. Lo ideal hubiera sido que la ayuda se hubiese prestado directamente a las entidades bancarias porque, de este modo, no habría engordado la deuda pública.

- ¿En qué medida puede ayudar a los ciudadanos?
– Afectará de forma positiva al ciudadano en la medida en que mejorará la financiación de la economía española, como demuestra la bajada de la prima de riesgo que se registró la semana pasada. Los mercados ya empezaron a descontar esta petición de ayuda y por eso se relajó la prima. También será bueno para la bolsa, pues creo que la subida que se produjo la semana pasada se mantendrá, aunque la recuperación, tanto de la prima como de los mercados, será gradual porque la credibilidad se pierde con mucha rapidez, pero recuperarla lleva su tiempo. Y, por último, es bueno para los ciudadanos en general porque, aunque no vaya a arreglar de forma inmediata el problema del crédito, es un requisito imprescindible para que pueda volver a fluir.

- ¿Sobrevivirán todas las entidades financieras después de esta ayuda?
– Todas podrían sobrevivir después de su recapitalización, pero creo que el sector está sobredimensionado y que las fusiones deberían seguir. El problema del exceso de cajas es estructural y no es sólo consecuencia de lo que ha sucedido ahora.

Juan Iranzo
Vicepresidente del IEE

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