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miércoles, 27 agosto 2014
21:00
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La Razón

Cataluña

El Govern asume más recortes después del «rescate» de la banca

  • Homs anuncia que la austeridad se «intensificará» tras  el crédito de 100.000 millones

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El presidente de la Generalitat durante su declaración el pasado sábado tras conocerse el acuerdo con  el Eurogrupo
El presidente de la Generalitat durante su declaración el pasado sábado tras conocerse el acuerdo con el Eurogrupo

BARCELONA- Cada vez hay menos dudas de que la línea de crédito de 100.000 millones de euros que la Unión Europea va a abrir a España para sanear su sistema financiero es una buena y una mala noticia. La Generalitat, al menos, forma parte de quienes defienden esta tesis. Es una buena noticia porque permite «un respiro» a las entidades bancarias que necesitan oxígeno. Pero es una mala noticia porque «las políticas de austeridad, probablemente, se van a intensificar como consecuencia de esta operación», según la opinión del portavoz de la Generalitat, Francesc Homs.

Su tesis es sencilla. «Este rescate tiene consecuencias porque, si no, ¿por qué motivo iban a dejar dinero?», se preguntó. Homs usó el clásico símil médico para explicar la situación tras la decisión de auxiliar a la banca española. «El doctor deberá continuar aplicando la medicina para curar al enfero», afirmó. Es decir, que los recortes y las subidas de tasas van a continuar. «Esta operación tiene contrapartidas para todos», enfatizó Homs, que dibujó un círculo con las dedos índices para dar a entender que nadie va a estar a salvo.

El diagnóstico
El portavoz del Govern expresó estas conclusiones al término de la reunión que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, mantuvo ayer con los líderes sindicales de UGT y CC.OO. Durante la entrevista, Mas coincidió con los representantes de los trabajadores en que va a ser necesario combinar políticas de crecimiento con políticas de austeridad porque todavía no se avista el fin de la crisis económica.

Una de las incertidumbres que planea sobre la economía de la Generalitat es saber si va a ser capaz de cumplir con su objetivo de déficit, que es del 1,5 por ciento. Homs evitó decir que es imposible pero dejó claro que se trata de una meta muy complicada de alcanzar. «Existe una dificultad de cumplir con los objetivos de déficit, lo explicamos casi cada día. Ahora bien, nosotros estamos comprometidos al ciento por ciento», explicó.

El portavoz quiso poner en valor las medidas que está tomando la Generalitat para cuadrar sus números, sea a través de recortes o de aumentar la presión fiscal. «Se trata de decisiones que no son precisamente aplaudidas. Reducir gastos y buscar ingresos alternativos no es sencillo», subrayó Homs.

Esta dinámica se acentuará en los próximos tiempos y, con toda seguridad, se hará de nuevo por la vía de las restricciones presupuestarias después de la línea de crédito abierta a España. «Algunas consecuencias va a tener. Si alguien se piensa que como consecuencia de esta operación se habrán acabado los recortes es que no le han contado la verdad como es», confirmó Homs.

Falta por ver cómo se concretan estos recortes porque las entidades financieras necesitadas de crédito deben precisar cuánto precisan. En cualquier caso, la Generalitat celebra que los 100.000 millones sirvan para detener «la cangrena» del sector financiero porque sin un sistema bancario solvente la recuperación es imposible.

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