Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
domingo, 31 agosto 2014
10:17
Actualizado a las 

La Razón

Columnistas

Las dos almas del PSOE por Carmen Gurruchaga

  • 1

Mañana miércoles, el PSOE, con Rubalcaba a la cabeza, piensa tener al presidente del Gobierno y a parte de su equipo desfilando sucesivamente a la Tribuna del Congreso de los Diputados para que expliquen el acuerdo de los países de la zona euro de conceder a España una línea de crédito para recapitalizar la banca. Y es que en el seno de la dirección del Partido Socialista ha nacido un interés repentino por delimitar responsabilidades en todo el  proceso de deterioro que ha sufrido el sistema financiero español, para lo que reclama la creación de una comisión parlamentaria que investigue, vigile y proponga medidas durante la fase de recapitalización. Una actitud muy diligente de la que curiosamente careció este partido cuando Rubalcaba era vicepresidente del Gobierno y se gestionó, creció y engordó la debacle financiera que ahora sufrimos todos los españoles.

Admite que hay una responsabilidad compartida y que no se trata de buscar culpables, pero los ciudadanos sí queremos saber quiénes han sido los responsables de que hayamos llegado a esta situación y que quienes hayan sido que la paguen. Para que los españoles veamos cumplido este deseo resulta más efectiva aunque más lenta, la acción judicial que la parlamentaria, que arma mucho ruido, pero no aclarara nada. Rubalcaba se mostró dispuesto a arrimar el hombro, pero pone la condición de que no se recorte en Sanidad, Educación o en asuntos  sociales o laborales porque en su opinión implica recesión. Una lástima que no fuera consciente de que los errores pasados acarrearían este sinfín de sufrimientos, anunciados por Obama y Merkel a Zapatero en mayo de 2010.

Vídeos

  • 1